Según confirma la empresa al menos 36 de las 130 cuentas a las que se accedieron vieron sus mensajes privados comprometidos.
Entre ellas afirma la red social, se encuentra la de un candidato político electo en los Países Bajos. Afirman no tener indicación de ningún tipo que apunte a más cuentas de políticos comprometidas. Tampoco contraseñas, pero sí información personal como direcciones de email y números de teléfono.
Una de las críticas recurrentes de Twitter estos días es la carencia de un sistema de cifrado para los mensajes privados. Cualquier mensaje almacenado en la plataforma puede ser accedido a nivel interno, lo que pone en riesgo la información almacenada en ellos tras cualquier tipo de acceso no legítimo.
Otra opción que sería de utilidad en una plataforma donde permanecen los mensajes aunque pasen los años, sería la posibilidad de borrar los mensajes de golpe. Muchos usuarios se lanzaron a hacerlo manualmente, pero es fácil que se acumulen decenas e incluso cientos de conversaciones.
Recordemos que el hackeo a Twitter irrumpe sobre una red social con 14 años a sus espaldas.
Twitter afirma que todavía trabaja en el restablecimiento del acceso a las cuentas afectadas por la intromisión. La plataforma recuerda que continúa investigando el incidente, el más grave de su historia que podría haber sido mucho peor.
Afirman que están reforzando los sistemas de seguridad para prevenir ataques de este estilo, así como entrenando a sus empleados contra ataques de "ingeniería social" y phising en el futuro.