Los fundadores de Instagram y WhatsApp abandonaron la compañía en 2018 molestos por lo que consideraban una excesiva participación de Zuckerberg en los proyectos. Kevin Systrom y Mike Krieger hablaban de "falta de independencia".
Muchos fueron los rumores sobre los choques de opiniones entre ellos y el nuevo dueño, en gran parte porque ese mismo año, Brian Acton, el fundador de WhatsApp había abandonado también la empresa.
No solo eso, sino que en marzo se había unido al movimiento #DeleteFacebook para boicotear la red social tras el escándalo de Cambridge Analytica.
Pero Acton fue más allá. En una extensa entrevista con Forbes rompió el silencio y contó su parte de la historia. Esta incluye no solo los desacuerdos con la dirección de Facebook y Mark Zuckerberg, sino declaraciones que afirman que la empresa lo aleccionó para ocultar detalles a la Unión Europea cuando vendieron el servicio por 20.000 millones de dólares a Facebook.
Acton después se enteró que en otras partes de Facebook ya había planes para mezclar datos y tecnología, algo que la empresa ocultó en dos ocasiones, y por lo que fueron en efecto, multados tras una investigación de la Comisión Europea. Estaba latente la interoperabilidad.
Hoy la integración es un hecho definitivo. WhastApp ya tiene un acceso para crear salas en Messenger Rooms, y es solo cuestión de tiempo para que veamos algo similar en Instagram, la misma empresa dijo que pronto agregaran formas de crear salas desde Instagram Direct, WhatsApp y el Portal.
Está claro que los datos y las tecnologías que usan forman parte de un todo. Y ese pareciera ser el objetivo final por más que lo nieguen.
La buena noticia es que esta integración total se haría manteniendo el cifrado de extremo a extremo a todas las aplicaciones.