En su amenaza a la dirección de Migraciones explicaron
“No traten de recuperar sus archivos sin un programa desencriptador, podrían dañarlos y dejarlos en condición de irrecuperables. Para nosotros esto son negocios y para probarles nuestra seriedad, les desencriptaremos un archivo sin costo. Abran nuestro sitio, suban el archivo encriptado y tendrán el archivo desencriptado gratis. Además, su información podría haber sido robada y si no cooperan con nosotros, se convertirá públicamente disponible en nuestro blog”.
Para descifrar el contenido, los atacantes habrían pedido el pago de un rescate de 4 millones de dólares -en un principio se hablaba de 76-. Desde el Gobierno anticiparon que no pagarán esa suma, ni van a negociar con ellos de ningún modo. Además se minimizó la importancia de los datos secuestrados.
De hecho el 27 de agosto, fecha en que se identificó el ataque, desde Migraciones aclararon que “no afectó la infraestructura crítica” del organismo, ni “la información sensible, personal o corporativa”. El Gobierno hizo la denuncia penal, y la investigación está a cargo del juez Sebastián Casanello. La causa es por extorsión, daño informático y acceso ilegítimo.
La pregunta del millón es saber cómo ingresó este malware al sistema. Existen tres hipótesis:
Se cree que puede tratarse de un caso de phishing, o suplantación de identidad, que consiste en enviar mails o mensajes fraudulentos haciéndose pasar por alguna entidad reconocida. La víctima, creyendo haber recibido un mensaje genuino, ingresa y hace clic en algún sitio malicioso donde se le robarán las credenciales de acceso. Con esa información, los ciberatacantes ingresan al sistema e instalan el malware.
La otra hipótesis es que se haya tratado de un ataque directo. Es decir que los ciberatacantes hayan logrado traspasar las medidas de protección y vulnerar directamente el sistema sin tener que recurrir a un phishing.
Y la tercera es que los cibercriminales hayan contado con la colaboración de alguna persona dentro Migraciones que instaló el software malicioso.