Cada una de las silobolsas atacadas puede contener en general, hasta 255 toneladas del grano producido y cuestan (vacías) entre 300 y 500 dólares, según su tamaño. La pérdida se produce cuando el grano entra en contacto con la intemperie y el productor se ve forzado a juntar (implica camiones, cosechadoras y todo un operativo costoso), lo que encarece lo producido, haciendo que ese producto no sea vendible. Por ello, los productores deciden tirar lo que haya salido del silo.
Estos actos no solo afectan a los productores de granos, sino también a la industria ganadera. Esto es porque los silobolsas sirven de lugar de acopio de comida para los animales que se crían. Cabe destacar que Córdoba es también la segunda provincia en producción ganadera, solo por detrás de Buenos Aires, por lo que el problema de las silobolsas afecta a toda la industria agropecuaria cordobesa.
La diputada Soher El Sukaria (PRO) expresó su preocupación al respecto y dijo que el Gobierno nacional es indiferente al respecto. “En lo que va de este 2020 hemos visto descuidar la producción genuina de nuestro campo”, dijo la legisladora.
Además, Soher El Sukaria (PRO) defendió las políticas implementadas al respecto por el gobierno de Macri. “De 'Cosecha Segura' pasamos a 'Vandalismo Seguro”, aseguró.
Las estadísticas de las Confederaciones Rurales Argentinas estimaron que cada 125 silos rotos, se pierden más de 600 mil raciones de comida para comedores comunitarios o 1.750 jubilaciones mínimas. Por ende, estos actos vandálicos no solo atacan a los productores, sino que atentan contra la soberanía alimentaria de las provincias