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Yalta N°2 o barajar y dar de nuevo

El autor plantea que USA y Rusia son los ganadores natos de esta crisis y son ellos en conjunto los que dibujan el nuevo mundo, una especie de retorno a los antiguos comensales de Yalta, con presencia seguro de otros invitados pero sin el rol que China había conquistado en los años recientes, y con otro ordenamiento distinto al conocido. El concepto clave es "reconfiguración". China es quien necesita del mundo (al cual bastante ha estropeado) y no es el mundo quien necesita de China si el Partido Comunista Chino no hace los deberes como corresponde.

Hasta hace unos pocos meses mis borradores personales apuntaban a describir la Nueva Yalta en la cual China ocupaba una silla prominente de las 3 o 4 disponibles.

En aquella mesa –hoy colapsada- se jugó entre tantas cuestiones las elecciones presidenciales argentinas. Ello tuvo una señal –a mi modesto entender- en la provocada renuncia y/o alejamiento del entonces asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, con inmediato acto reflejo en nuestro país del viaje de CFK a Cuba alterando su agenda de modo intempestivo. 

El ejercicio especulativo –no exento de sustento-  indicaría que prácticamente decidida la invasión a Venezuela, evaluadas las consideraciones colaterales y deduciendo el lógico direccionamiento de gran parte del voto ciudadano argentino ante el horroroso epílogo del experimento venezolano, irrumpió o el diagnóstico o la advertencia: Ustedes invaden Venezuela y nosotros desestabilizamos la región comenzando con Chile.

La invasión no se produjo, el halcón pegó un portazo y en Chile ocurrieron actos residuales del Plan previo, con inasistencia avisada de los principales organizadores de la ‘contraofensiva’. La situación en Bolivia discurría con folclore propio. En la Argentina sabemos lo que aconteció y lo que acontece.

En todo ese contexto pasaron desapercibidas las agudas reflexiones de José María Aznar: “Cuba, Rusia y China han intervenido, pero los que tienen que intervenir no lo hacen”.

Y entonces sucedió el virus.

Mientras en el cerebro refugiado de Evo Morales un enjambre de sinapsis que evocan la incierta trayectoria de los electrones proclaman una victoria china, en alguna parte los grandes arquitectos dibujan y diseñan el día después sin consultar a Beijing. La línea de quiebre entre el mundo conocido y el orden que lo suplantará.

Y no resulta dislocada la probabilidad de que China resulte el arquetipo de las paradojas. Décadas de esfuerzo por apropiarse del mundo donde la balanza lo mostraba disponible. Dueña de parte colosal de la deuda soberana estadounidense y  plena de lingotes atesorados para el abastecimiento insaciable de la dictadura del proletariado eterno, se debatirá en su propia salsa, en un mar hirviente de conflictos internos, vecinales, regionales y mundiales. No le faltará ninguno.

El reciente abandono de la petrolera rusa Rosneft de sus intereses en Venezuela y el despliegue de la flota estadounidense en el Caribe resultan indicios cercanos del proceso de reconfiguración del Poder que se avecina.

Desde un punto de vista occidental se nos ocurren algunas características o situaciones que podrían sobrevenir en los próximos tiempos en distintos lugares e idiosincrasias:

-Supremacía regional de Brasil
-Supresión de visas fáciles en países de instituciones 'superiores'.
-Control soberano estricto de inmigración en naciones prósperas.
-Acento en reciprocidades entre naciones.
-Evidencia de la relación entre populismo corrupción y subdesarrollo.
-Evidencia de la ausencia de humanismo en el capitalismo salvaje.
-Probables alianzas entre Brasil y Chile.
-Distinción entre democracias nominales y sistemas políticos menos vulnerables o democracias 'sanas'.
-Hegemonía norteamericana en el Caribe.
-Convulsiones sociales en países 'perdedores'.
-Zona ultra caliente en el sudeste asiático.
-Consolidación de "la nube" como realidad intangible en la cual se desarrolla el acontecer humano.
-Inteligencia artificial, robótica y realidad virtual en auge.
-Control poblacional explícito coercitivo y deliberado.
-Éxodo desde las grandes ciudades.
-Proliferación de subculturas antinómicas.
-Retorno a condiciones sustentables de vida y autonomía alimentaria.
-La biométrica como el centinela mayor intra fronteras.
-Enigma en Medio Oriente.
-'Renacimiento' de Rusia. Nuevo esplendor.
-China al descenso, fuera de la mesa chica del Poder. Sanciones a granel.
-¿Globalización entre similares?
-¿Reconfiguración de la Unión Europea?
-¿Hacia una línea demarcadora férrea entre sociedades 'viables' y sociedades 'irrecuperables'?
-La mesa chica del Poder y los territorios y recursos naturales de sociedades 'irrecuperables'.
-Modificación mayúscula de las reglas de comercio internacional y regulaciones en desmedro  de la industria china en particular y de industrias contaminantes en general.

La Argentina en tres estaciones

Respecto de la Argentina en particular, más que nunca es necesario distinguir  corto, mediano y largo plazo (¿tesis, antítesis y síntesis? ¿Otoño, invierno, primavera?).

En el corto se están desplegando los factores  y variables concurrentes; en el mediano se podría producir el choque de contradicciones y energías y, en el largo solo Dios  sabe qué resultará.

Como dato ilustrativo del corto plazo, con prescindencia de todo aquello atribuible a la Guerra Fría, se están generando fricciones internas dentro de la coalición gobernante y aliados tácticos y socios ´históricos’ ligeramente similares a las que conocimos en la década del '70. Esta vez no tanto por razones ideológicas o ideales sino por disputarse la moneda inexistente. 

Ese constituye solo uno de los elementos a considerar para cuando realmente el problema nos llegue con el invierno y siempre que no aplique citar a San Malaquías o concurra San Juan con el Libro de las Revelaciones.  

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