Marcelo: rompió récords en el Real Madrid y volvió a casa
Se trata de Marcelo Vieira, el brasileño de 35 años que acaba de volver al Fluminense. Obtuvo más de veinte títulos en su temporada dentro del club español.
Entre sus principales logros, ganó 5 Champions League, a las que se le suman 4 Mundiales de Clubes, 3 Supercopas de Europa, 6 Ligas, 2 Copas del Rey y 5 Supercopas de España. Su palmarés no se limita solo a España: con la Selección Brasileña, Marcelo recibió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres y de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín, además de una Copa Confederaciones.
Marcelo acumuló 28 títulos en su carrera, de los cuales 25 fueron en el Real Madrid
En resumen, sus galardones en España son:
5 Champions League
4 Mundiales de Clubes
3 Supercopas de Europa
6 Ligas
2 Copas del Rey
5 Supercopas de España
1 medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres
1 medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín
1 Copa Confederaciones
Junto al Fluminense, donde acaba de volver, ganó un Campeonato Carioca y un Taça Río en 2005. Esperemos que su regreso al club le signifique otra tanda de premios.
Del Fluminense al Real Madrid, viaje de ida y vuelta
El lateral izquierdo nació el 12 de mayo de 1988 en Río de Janeiro. Comenzó jugando en el Fluminense a los 13 años, y cuando metió su primer gol como profesional, se lo dedicó a su esposa Clarice, formando una “C” con la mano.
Su talento le labró un nombre que llamó la atención del Real Madrid, en el que debutó el 7 de enero de 2007 frente al Deportivo en Riazor. Desde entonces, participó en 546 partidos, convirtiéndose en el segundo extranjero con más encuentros oficiales, solo detrás de Karin Benzema, de origen francés.
Marcelo disputó 546 partidos en el Real Madrid, siendo segundo el extranjero detrás de Benzema con más encuentros oficiales
Destacándose como atacante, anotó 38 goles en el equipo vikingo, uno de los más notables en la inolvidable final de la Liga de Campeones de Lisboa, donde el Real Madrid obtuvo su décima Copa de Europa.
Además de futbolista, también resalta como empresario (siempre en el ámbito deportivo). Es dueño del Azuriz, del Campeonato Paranaense brasileño, y del Mafra, de la segunda división portuguesa. El Azuriz lo adquirió en 2017 y busca fomentar su función formativa, un área en la que tiene una amplia experiencia. En cuanto al Mafra, es considerado por Marcelo como el puente ideal entre los mercados brasileño y europeo.