Los investigadores analizaron información recopilada entre 2005 y 2016 de 15.269 personas de edades entre los 20 y 59 años en el Examen Nacional de Salud y Nutrición en Estados Unidos. Los encuestados respondieron preguntas sobre sus actividades sexuales durante los 12 meses anteriores.
Los científicos cruzaron esta información con datos de los archivos de mortalidad. Esta muestra incluyó a 7.765 hombres y 7.504 mujeres con una edad promedio de 39 años. La mayoría de los participantes tuvieron relaciones sexuales con una frecuencia que variaba desde 2-11 veces al año hasta 52-103 veces al año.
De la muestra, el 7 % dijo que había tenido una relación sexual o ninguna; y el 14 % aseguró que la actividad sexual ocurrió 104 o más veces durante ese año.
Los datos de mortalidad estaban disponibles para 12.598 participantes durante una mediana de seguimiento de 5,7 años. Durante ese tiempo, 228 personas habían muerto. Sesenta y nueve de esas muertes se debieron al cáncer; y 29 fueron causadas por enfermedades cardiovasculares.
Pero ¿cómo se relaciona esto con la frecuencia de relaciones sexuales?
Se encontró que el sexo frecuente se asoció con una menor mortalidad por todas las causas. Las tasas de mortalidad de las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares y cáncer fueron más bajas para quienes mantuvieron relaciones sexuales, como mínimo, 52 veces al año en comparación con las que tuvieron relaciones sexuales una vez al año o ninguna.