Tratamientos naturales para la rosácea
Aloe Vera. El gel de esta poderosa planta regenera, cicatriza e hidratante. Para obtenerlo, hay que retirar la hoja de la planta, dejar escurrir la resina, retirar la parte verde y almacenar el gel de la planta en un recipiente para aplicar en las áreas afectadas.
Agua de rosas. El agua de rosas posee propiedades antisépticas. Para utilizarla sólo basta con hervir los pétalos de 1 rosa en 1 litro de agua, dejar enfriar y almacenar en la heladera para lavar la cara siempre que el problema surja o todos los días por la mañana. Aproximadamente el agua de rosas casera dura una semana. Sino se puede encontrar ya envasada en el almacén natural del barrio u online.
Aceite esencial de lavanda. Este tiene propiedades antisépticas y antiinflamatorias. Se puede aplicar directamente a la piel, pero primero es necesario hacer una prueba de alergia en un pedacito de piel.
Pepino. Es bastante utilizado para tratamientos en el cutis debido a que es muy hidratante, ya que contribuye a abrir los poros y disminuir el tamaño de los vasos sanguíneos, eliminando el enrojecimiento.
Consejos para evitar o disminuir la rosácea
*El cuidado de la piel y las medidas generales de higiene son fundamentales para que la rosácea no aflore.
*Evitar exfoliantes, frotes y masajes agresivos para la piel, ya que puede irritarse.
*Asegurarse de que cualquier producto que se utilice en el rostro se anuncie como seguro para pieles sensibles.
*Tomar 2 litros de agua por día para mantener la piel fresca e hidratada. Además, llevar una dieta balanceada y comer comidas livianas.
Antes de probar cualquier remedio natural, lo más recomendable es consultar al médico para evitar reacciones indeseadas. Primero, acudir al dermatólogo y seguir sus indicaciones ante el diagnóstico provisto.