El problema es la "luz azul" artificial que emiten estos dispositivos. Esta penetra profundamente en la piel, a través de la epidermis y la dermis, hasta la capa subcutánea, y destruye el colágeno.
Este último es el responsable del grado de firmeza y elasticidad de estas estructuras y tiene un papel esencial en su hidratación.
La luz azul puede causar envejecimiento prematuro, aunque todavía no está claro qué dosis se requiere para hacer esto o cuáles son los efectos de la exposición a largo plazo. También hay efectos sobre los niveles de melatonina y los patrones de sueño.
La vicepresidenta global de ciencia y tecnología, belleza y cuidado personal en Unilever, Samantha Tucker-Samaras, le dijo a The Guardian: "La exposición prolongada a la luz azul tiene el potencial de tener un impacto negativo significativo en el bienestar de las personas. La gente debería buscar productos para el cuidado de la piel cargados de antioxidantes, así como niacinamida y óxido de zinc".
La influencer de Skincare y cosmetóloga, Dadatina, recomienda utilizar protector solar para cuidar la piel. Es decir, no solamente usarlo cuando nos exponemos al sol, sino todos los días dentro de casa para protegerse de la luz azul: "Como siempre el mejor aliado para nuestra piel es el protector solar. En este caso necesitamos protectores físicos que tengan en sus ingredientes Iron oxide (suelen ser los que tienen color. El óxido de zinc también ayuda pero en menor medida".
"También nos ayudan los antioxidantes y hoy en día hay varios productos formulados con el propósito de protegernos de la contaminación y de la luz azul pero nada es más importante que el protector solar. Por último, los celulares y compus hoy tienen filtros de luz azul, actívenlos todo el día si no les molesta y si no de noche", escribió en un posteo reciente en su cuenta de Instagram.