Para estos ensayos, la mitad de la gente monitoreó sus pasos con un podómetro durante 12 semanas, mientras que la otra mitad no.
En los seguimientos (3 años para un ensayo y 4 para el otro), los participantes que originalmente usaron podómetros estaban tomando unos 3000 pasos diarios adicionales y realizando aproximadamente 30 minutos más de actividad semanal en comparación con aquellos que no habían realizado un seguimiento sus pasos.
Estas personas también tenían un 44% menos de probabilidades de sufrir una fractura y un 66% menos de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral.
El mensaje del estudio es que usar un rastreador de actividad, ya sea en la muñeca, o en el celular, puede ayudar a las personas a iniciarse en un programa de caminata, motivar a realizar cambios saludables al estilo de vida y aumentar la intensidad del ejercicio realizado. Todos estos beneficios conllevan a mejoras en la salud a largo plazo.
Según la Universidad de Harvard, la actividad física regular reduce el riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2, obesidad y posiblemente varios tipos de cáncer.
Una investigación realizada por esta prestigiosa institución a 17.000 mujeres de 72 años de edad promedio indicó la cantidad de pasos necesaria para tener un buen estado de salud.
Con unos 7.500 pasos por día, el riesgo de muerte era aproximadamente un 40% menor en comparación con el grupo menos activo.
Por encima de los 7.500 pasos, no hubo un beneficio adicional claro. Además, la intensidad de los pasos (qué tan rápido se caminaba) no parecía traer beneficios adicionales.
El editor en jefe de la Harvard Health Letter, Anthony L. Komaroff, le respondió a un lector: "Con base en este y otros estudios, ¿qué hago yo, como hombre de 70 años? Soy bastante bueno haciendo actividad moderada durante 30 minutos al menos cinco días a la semana. Consulto mi teléfono inteligente todos los días, y mi objetivo es al menos 7,500 pasos por día. Hasta que surjan mejores datos, te aconsejaría lo mismo".