La treonina debe ingerirse a través de la alimentación. Un consumo que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) recomienda que no supere los 15 miligramos al día. Puede transformarse en glucosa sanguínea y glucógeno hepático. El triptófano, por su parte, es esencial para promover la liberación del neurotransmisor serotonina, involucrado en la regulación del sueño y el placer.
Según un estudio publicado en 'Nature Communications', dirigido por el doctor Adam Rose, del departamento de Bioquímica y Biología Molecular, Metabolismo, Diabetes y Obesidad del Instituto de Descubrimiento de Biomedicina (Universidad de Monash, Australia), muestra que al reducir la cantidad de treonina y triptófano en ratones jóvenes sanos, estos pudieron quemar más calorías de las que consumieron, sin apenas requerir una restricción calórica.
Una dieta baja en treonina además protegió a los ratones con obesidad mórbida y propensos a desarrollar diabetes tipo 2. Si bien una reducción moderada de las proteínas de la dieta y, por lo tanto, de los aminoácidos esenciales puede mejorar la vitalidad, las dietas desprovistas de este componente pueden enfermar a las personas muy rápidamente y no se recomiendan. Sin embargo, este estudio ha demostrado que una reconsideración de las funciones de estos dos aminoácidos en nutrición justifica una mayor exploración.
El Dr. Matthew Piper, coautor de la investigación, indicó: "Estamos encontrando un número cada vez mayor de situaciones en las que los aminoácidos esenciales son moduladores poderosos de la salud y la esperanza de vida. Nuestros hallazgos sobre sus efectos específicos nos brindan ideas interesantes sobre cómo podemos aprovechar sus beneficios para mejorar la salud".
Otro de los coautores, el profesor Stephen Simpson, del Centro Charles Perkins de la Universidad de Sídney, expuso: "Estamos comenzando a comprender lo crítico que es el equilibrio de los aminoácidos en la dieta para controlar el apetito, la salud y el envejecimiento".
Las dietas hipocalóricas suelen tener un aporte medio/alto de proteínas. Un aporte suficiente de proteína junto con un entrenamiento adecuado hará que la pérdida de peso sea mayoritariamente de masa grasa, preservando la masa muscular.
Además, la proteína es un macronutriente saciante, por lo que optar por alimentos ricos en estas hará que no se sienta tanta hambre y que la dieta sea más fácil de seguir.
Una dieta con suficiente proteína se ha relacionado con una mejor salud de huesos, articulaciones y prevención de lesiones, así como una mejor composición corporal.