1. Preocúpese solo por las cosas que pueda cambiar. Haga todo lo que pueda y luego pare. Acepte que ha hecho lo máximo y luego, déjelo. Acepte que no tiene el control de todo.
2. Sea proactivo, no reactivo. Si algo le molesta, acéptelo y no se queje. La reactividad es una forma de comportamiento pasivo / agresivo: nunca resolverá nada, solo seguirá molesto. De esta manera, niega su capacidad para abordar cosas que pueden aumentar los sentimientos de victimismo e impotencia. Actúe para cambiar las cosas que no le gustan o, a su vez, olvídese de ellas. El resentimiento o la molestia solo afecta a la persona que los siente.
3. Salga, preferiblemente a la naturaleza con árboles, flores, pájaros y animales. Si no puede, entonces tráigase la naturaleza a su hogar: ponga una planta, arme un cantero con flores, esté en contacto con el verde. Se ha demostrado que una vista de los árboles o la naturaleza desde una cama de hospital acelera la recuperación, según Psychology Today.
4. Contacto social. Todos necesitamos interacción humana, pero usted debe estar disponible para ello. Si camina mirando sus zapatos, no verá cuando alguien asiente o le sonríe. Haga propuestas a otros humanos, salude en su caminata o comente sobre el clima, sea amigable y la mayoría de la gente se lo devolverá. Únase a un grupo, sonría, involúcrese; preocupése por algo o alguien.
5. Entienda que las cosas pequeñas son en realidad las grandes. Es el mosaico de pequeños eventos y comodidades que componen a la vida. Una conversación, una taza de café, el aroma de las rosas, la lluvia fresca sobre el césped, un baño caliente, un buen libro, un saludo amistoso. Para entender el impacto total de estos momentos debemos reconocerlos. Ejercite los músculos de la felicidad.
6. Pertenencia. Los seres humanos necesitan pertenecer a algo, sentirse parte de algo más grande. Puede ser su familia, un grupo religioso, un programa de voluntariado, un grupo de libros, sus amigos, su oficina, su comunidad, su país. Ser parte de una comunidad es bueno para nosotros, nos integra en nuestra vida y nos da un propósito.
7. Gratitud. Agradezca lo que tiene. El reconocimiento que le otorgue a todo lo que posee es bueno para la salud mental y lo hace más feliz. Se ha demostrado que llevar un diario de gratitud durante un mes, en el que anota tres cosas por las que estar agradecido al final de cada día, mejora los síntomas de depresión y aumenta la felicidad.
8. Limite su exposición a las redes sociales y canales de noticias. Se ha demostrado que demasiado de cualquiera de los dos aumenta los niveles de ansiedad y reduce la felicidad. Vea comedias y películas para sentirse bien y lea libros con resultados felices, ponga música que lo haga feliz.
9. Cuídese. Si coloca el combustible incorrecto en su auto, funcionará mal. Aliméntese bien, descanse lo suficiente, haga ejercicio moderado con regularidad, esté con personas que lo hagan reír.
10. Sea amable con usted mismo y con los demás. Calle esa voz crítica en su cabeza que lo reta o lo llama idiota. En su lugar, cultive una voz cariñosa, de aliento y bondad, la forma en que hablaría con un amigo o una mascota querida. Reconozca que la vida puede ser difícil y la amabilidad contribuye en gran medida a mitigar eso.