La longevidad ya seduce a los jóvenes y el empleo intergeneracional prende en las empresas

La longevidad ya no es privativa de adultos mayores, sino que es un proyecto de vida para jóvenes. Mientras, el empleo intergeneracional prende en las empresas.

La nueva longevidad no sólo avanza entre los adultos mayores, sino que los propios jóvenes la están adoptando como proyecto de vida, un nuevo equilibrio que gana espacio en la sociedad, mientras a la vez las empresas empiezan a mutar el edadismo laboral en empleo intergeneracional, etapa que se identifica como de superaging.

El edadismo que impuso la industria global del consumo a través de una exitosa narrativa que instalaron en la sociedad el marketing y la publicidad en torno de la moda, la cosmética, la tecnología y el entretenimiento sirvió para colocar a la juventud en un plano ideal, como contraste de lo nuevo con lo viejo.

El objetivo era retrasar el paso del tiempo, en virtud de que el aging (envejecimiento) era presentado como un problema y la juventud, como el principal atributo aspiracional.

Duró hasta que la curva demográfica comenzó a delinear otras condiciones: menos nacimientos y mayor expectativa de vida cuyo resultado es que va aumentando la edad promedio de la población y paralelamente se diluye el quiebre generacional.

Pero la inercia de la discriminación por la edad continúa pese a que "el mercado está entrando en la ´Superaging Era´, una etapa en la que el objetivo ya no es parecer más joven, sino vivir más años con mejor calidad de vida”, según Virginia Falcone, directora de Operaciones de THE SHIFT, quien basa esa conclusión en un nuevo informe elaborado por Havas, uno de los mayores grupos globales de comunicación y marketing.

La longevidad cambia la percepción social

Identifica señales claras de que la percepción social sobre el envejecimiento está evolucionando, si bien el 77% de las personas considera que la sociedad continúa demasiado obsesionada con la juventud, cuando en 2021 ese porcentaje era del 53%.

El crecimiento refleja un cambio de percepción en apenas cuatro años.

Pone de relieve otro indicio de quiebre: la Generación X y los Millennials lideran el interés por construir una vida más larga y saludable, impulsando inversiones en nutrición, actividad física, bienestar, salud mental y medicina preventiva.

Es decir, la temática de la longevidad ya no pertenece únicamente a los adultos mayores.

Una corriente que avanza son los puentes intergeneracionales en los que adultos mayores y jóvenes comparten actividades sin discriminaciones.

“La longevidad dejó de ser una etapa. Empieza a convertirse en un proyecto de vida. Si las personas vivirán más tiempo y atravesarán múltiples reinvenciones personales y profesionales, también cambiará la forma de consumir”, señala Falcone.

La segmentación por edades ya no es determinante. Y desagrega: dos consumidores de 60 años pueden tener intereses, hábitos y expectativas completamente distintos.

Mientras uno inicia un nuevo emprendimiento, otro estudia una carrera universitaria, otra cuida a sus padres de 90 años y otro prepara un viaje de seis meses alrededor del mundo, ejemplifica.

Segmentación por etapas de la vida

Que la etapa de vida pase a ser la variable relevante implica para los equipos de marketing revisar desde la segmentación hasta el lenguaje con el que se comunican las marcas.

“El 15 de septiembre en nuestro evento The Shift Forum, vamos a reflexionar sobre este tema en un panel junto a las influencers Grace Gold y Mónica Poggio”, añade.

El hecho de que alguien permanezca activo durante varias décadas más hace que surjan necesidades que antes no existían, lo cual abre oportunidades para la innovación en: servicios financieros pensados para carreras laborales más largas, viviendas adaptables, turismo enfocado en experiencias y bienestar, tecnología para mantener autonomía, educación continua y modelos de salud orientados a la prevención.

Pero el gran cambio es cultural, porque durante mucho tiempo las marcas bregaron para que la gente parezca más joven.

“La próxima década probablemente premie a aquellas empresas que las ayuden a vivir mejor durante más tiempo.

El Día del Adulto Mayor superará al Día del Niño en 2050 porque entre la nueva longevidad y el envejecimiento de la población invertirán la ecuación y habrá menos nietos que potenciales abuelos.

"El cambio demográfico no consiste únicamente en que aumenta la esperanza de vida, sino en que cambian las reglas sobre las que las personas toman decisiones”, concluye la directiva.

Cuando una persona proyecta una vida de 100 años cambian sus prioridades de consumo, su relación con el trabajo, sus decisiones financieras, sus expectativas de bienestar y la manera en que planifica su futuro.

Diversidad generacional en el trabajo

En el contexto laboral, aparece la diversidad generacional como ventaja competitiva.

La inteligencia artificial, la automatización y el trabajo híbrido concentran buena parte de las conversaciones sobre el futuro del empleo.

Un informe de Adecco Argentina analiza la convivencia de Baby Boomers, Generación X, Millennials y Generación Z dentro de las empresas, y plantea por qué dejar atrás los prejuicios sobre la edad y aprender a combinar distintas experiencias, habilidades y expectativas puede impactar en la productividad, la innovación y la atracción de talento.

L:a convergencia generacional será consecuencia de la nueva longevidad.

En estos momentos existe una gran paradoja: la tasa de desocupación alcanzó el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, pero muchas compañías continúan teniendo dificultades para cubrir posiciones críticas por la escasez de habilidades especializadas.

"Durante mucho tiempo se creyó que había que elegir entre perfiles senior con experiencia o jóvenes innovadores. Hoy esa mirada resulta insuficiente. Las organizaciones más competitivas son aquellas capaces de integrar distintas generaciones, aprovechar lo mejor de cada una y construir equipos donde el aprendizaje fluya en ambos sentidos", sostuvo Julián Blausztein, HRBP Manager de Cultura y Desarrollo de Adecco Argentina.

Es que el talento senior representa una ventaja competitiva para las organizaciones. Adecco destaca tres aportes clave: la capacidad para gestionar la incertidumbre y tomar decisiones bajo presión, la mentoría como herramienta de transferencia de conocimiento y la red de vínculos construida a lo largo de los años.

Asimismo, el documento identifica diferencias en las prioridades: entre los perfiles jóvenes aparecen con mayor peso el aprendizaje, el feedback, la flexibilidad y las oportunidades de desarrollo, mientras que entre los profesionales con mayor trayectoria cobran relevancia la estabilidad, la autonomía, la claridad del rol y el reconocimiento de la experiencia.

"No son generaciones enfrentadas. Son expectativas distintas", concluye el informe.

Según Adecco hoy la diversidad generacional es una prioridad estratégica porque impacta directamente en la productividad, el compromiso, la rotación, la atracción de talento y la capacidad de adaptación al cambio.

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