El estudio del Trinity College Dublin (Irlanda) analizó los efectos de la falta de vitamina B12 en un grupo de 3.849 personas mayores de 50 años.
Hallaron que los adultos mayores con un estado deficiente de B12 tenían un 51% más de probabilidad de desarrollar síntomas depresivos durante 4 años.
El trabajo publicado en el British Journal of Nutrition también detalla que no se observaron asociaciones entre el ácido fólico y la depresión.
Estos resultados se mantuvieron incluso después de controlar los factores de ajuste pertinentes, como la actividad física, la incidencia de enfermedades crónicas, el estado de la vitamina D, las enfermedades cardiovasculares y el uso de antidepresivos.
Dadas las altas tasas de deficiencia de vitamina B12, estos hallazgos son importantes y subrayan la necesidad de explorar más a fondo los beneficios de bajo costo de optimizar el estado de la vitamina B12 para la depresión en los adultos mayores.
El cuerpo humano adquiere la B12 principalmente a través del consumo de alimentos de origen animal, como carne, huevos, pescado o productos lácteos. También puede consumirse a través de suplementos.
Aunque comúnmente se vincula el déficit de este nutriente a regímenes veganos y vegetarianos, lo cierto es que se presenta en todo tipo de dietas. El factor en común es la falta de planificación y la poca diversidad de alimentos.
El doctor Eamon Laird, autor principal del estudio, dijo que los hallazgos “deberían brindar más tranquilidad a los formuladores de políticas al mostrar que una política de fortificación de alimentos podría ofrecer un medio potencial para ayudar a prevenir los síntomas depresivos en los adultos mayores y beneficiar la salud en general, a través del enriquecimiento de alimentos como los cereales para el desayuno con vitaminas B12 y ácido fólico”.