1. Estrés
Un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid señaló que el incremento del estrés es algo común relacionado a la utilización de teléfonos inteligentes, ya que estos "tienden a generar uso compulsivo y adicción".
Se encontró que los usuarios que lo utilizan con demasiada frecuencia "presentan mayores niveles de irritabilidad y tensión emocional". Una de las razones puede ser el constante bombardeo de información.
Es más, se ha detectado que muchas personas tienen síntomas de abstinencia cuando son privados de este aparato.
2. Cerebro "lento"
Los teléfonos inteligentes pueden hacer que su cerebro sea "perezoso". Con la incorporación de los smartphones a la vida cotidiana, ya no necesita memorizar un número de teléfono u orientarse por la ciudad usando un mapa; su teléfono inteligente hace estas cosas por usted.
Las investigaciones muestran que esta dependencia excesiva de su teléfono inteligente puede provocar esta pereza mental. Si le das a las personas la capacidad de almacenar información de forma remota, fuera de su cerebro, se vuelven más dependientes de eso, lo que en realidad puede tener un efecto negativo en la memoria, debido a que se vuelven demasiado dependientes de esa ayuda externa, pierden la habilidad de poder recordar las cosas.
3. Distracción y poca capacidad de enfoque
El neurólogo Antonio Cruz Culebras, del Hospital Universitario Ramón y Cajal, en España, indicó que la dispersión de la atención es moneda corriente. Esto sucede, principalmente, debido a la interferencia de los teléfonos en actividades cotidianas.
Por ejemplo, una persona está haciendo una tarea en específico y las notificaciones del celular llevan a interrumpirla. El cerebro, de forma natural, no viene diseñado para la multitarea, sino que funciona bien cuando hay enfoque en un solo aspecto.