Se encuentra cinco puntos porcentuales por encima del período 2022-2023, y llega al 55,2% en el estrato bajo y al 71,1% en el muy bajo.
Los adultos mayores y la salud
Las dificultades económicas para atender la salud registran el valor más alto de la serie.
El 35,2% de los hogares con adultos mayores debió postergar o resignar atención médica o medicamentos por motivos económicos, casi 10 puntos porcentuales más que en 2022-2023.
Entre los hogares muy bajos, la dificultad alcanza al 55,0%.
El malestar psicológico es uno de los deterioros más pronunciados de toda la serie.
Entre 2017-2019 y 2024-2025 pasó del 19,5% al 34,0% de las personas mayores, y en el estrato muy bajo afecta al 51,8%, más de la mitad de esa población.
La ansiedad, la depresión, la vulnerabilidad social y la soledad son los principales causantes del malestar psicológico de un adulto mayor.
Se manifiesta mediante un retraimiento de la red de apoyo, apatía y pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban, están irritables, tristes y se sienten vacíos, mientras los síntomas más visibles son insomnio, fatiga constante, alteraciones en el apetito o somatizaciones como dolores y opresión en el pecho.
El peor bienio
El período 2024-2025 revela un agravamiento simultáneo de tres dimensiones críticas, la insuficiencia de ingresos (46,0%), las dificultades de acceso a la salud (35,2%) y el malestar psicológico (34,0%).
Las condiciones materiales, sanitarias y psicosociales del envejecimiento no evolucionan de manera independiente, sino que se potencian entre sí, configurando escenarios de mayor o menor vulnerabilidad.
La heterogeneidad que caracteriza a esta población supone un desafío extraordinario para este tipo de investigaciones y, "a pesar de esto, este documento logra incorporar datos de informes específicos sobre acceso a prestaciones del PAMI, creencias espirituales y necesidades de apoyo psicosocial, permitiendo una comprensión integral de las múltiples realidades que atraviesan las personas mayores", señala el trabajo.
PAMI practicó recortes en los medicamentos que ayudaron a aliviar el déficit operativo no cubierto por el Tesoro Nacional.
Archivo
Y agrega: "Los resultados muestran un deterioro reciente de diversos indicadores sociales y sanitarios, evidenciando que las condiciones materiales y psicosociales del envejecimiento se encuentran profundamente influenciadas por el contexto socioeconómico".
Más allá de la evolución de cada indicador, el informe pone de manifiesto que las condiciones materiales, sanitarias y psicosociales del envejecimiento no evolucionan de manera independiente, sino que se potencian entre sí, configurando escenarios de mayor o menor vulnerabilidad.
Los resultados de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA-UCA), en definitiva, refuerzan la necesidad de políticas públicas integrales orientadas a fortalecer los ingresos, ampliar el acceso efectivo a servicios de salud y medicamentos, prevenir el deterioro de la salud mental y promover redes comunitarias de apoyo.
Uno de los fenómenos del siglo XXI
La Organización Mundial de la Salud destacó que entre 2000 y 2050 la proporción de personas mayores de 60 años se duplicará, del 11% al 22%, pasando de 605 a 2000 millones de individuos en el transcurso de medio siglo y de 2100 millones a 3100 millones para el 2100, según la publicación efectuada en el informe del 2017 “Perspectivas de la Población Mundial”.
Se espera que en ese lapso la cantidad de personas de 80 o más años aumente casi cuatro veces hasta alcanzar los 395 millones.
El envejecimiento crece proporcionalmente a la menor cantidad de nacimientos.
IG
El envejecimiento de la población es catalogado por la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG) como uno de los fenómenos más importantes del siglo XXI, debido a que impacta de forma directa en todas las esferas de la sociedad, requiriendo un abordaje interdisciplinario e integral.