El envejecimiento laboral argentino amenaza, pero la motosierra arrasa hoy al trabajo
El envejecimiento laboral en América Latina promedia 63% en edad para el trabajo y 6% de desocupación. En Argentina, la motosierra despedazó las proyecciones.
El envejecimiento laboral en América Latina promedia 63% en edad para el trabajo y 6% de desocupación. En Argentina, la motosierra despedazó las proyecciones.
De acuerdo con una infografía publicada por la agencia rusa Sputnik , la población en edad de trabajar (usualmente de 15 a 64 años) en Latam representa más del 65% del total de los habitantes, "la cual atraviesa una transición demográfica con un envejecimiento acelerado, donde la tasa de participación laboral de la región ronda el 63% y la desocupación se ubica cerca del 6%".
se encuentra debajo de Brasil (69,43%), México (67,10%), Colombia, Chile, Costa Rica, Perú, Ecuador y hasta de Cuba.
En nuestro país, ese 65% daría 30 millones, pero sólo están dentro del sistema formal 10 millones y el resto no trabaja o está la informalidad, lo que daría una proporción de 4,36 activos x 1 pasivo (7 millones).
El problema es que, de esos 30 millones, sólo alrededor de 12 a 13 millones trabajan en blanco (empleo registrado o formal), lo cual abarca a asalariados públicos y privados, personal de casas particulares y trabajadores independientes aportantes como monotributistas y autónomos.
Y que entre el 42% y el 45% de la fuerza laboral total, casi 10 millones, trabaja en negro, según las mediciones oficiales del INDEC y de estadísticas laborales recopiladas en Argentina.gob.ar.
En el comienzo de 2026, la tasa de desocupación en Argentina se ubicó en el 7,8% de la población económicamente activa, afectando a cerca de 1,7 millones de personas en los aglomerados urbanos medidos, según los datos del INDEC.
En tanto la tasa de subocupación —que mide a las personas ocupadas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y desean hacerlo más horas— se ubicó en el 11,1% de la población económicamente activa. Esto representa a más de 2,5 millones de personas en todo el país.
Las pasividades en total acumulan en total más de 7,4 millones de beneficios otorgados, desagregados de la siguiente manera: poco más de 6 millones de jubilados y pensionados en el régimen nacional (de los cuales cerca de 5,6 millones son jubilados y más de 1,6 millones perciben pensiones).
En consecuencia, desde el inicio de la gestión de Javier Milei en diciembre de 2023 hasta mediados de 2026, se perdieron aproximadamente´411.600 puestos de trabajo registrados y cerraron cerca de 30.600 empresas o empleadores en la Argentina, de acuerdo con informes recientes basados en datos oficiales del SIPA y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
Los sectores que se encuentran en expansión —como minería, energía o agro— apenas representan un porcentaje menor de la ocupación total y no alcanzan a compensar la destrucción de empleo en el resto del entramado productivo y PyME.
Si bien el balance del empleo durante la gestión de Javier Milei muestra cifras netas positivas de entre 113.000 y 120.000 puestos totales, según datos oficiales, el incremento se sostiene en el trabajo independiente e informal, mientras que el empleo asalariado formal y registrado en relación de dependencia experimentó caídas.
El 57% de los empleadores reconoce que el envejecimiento de la fuerza laboral ya está impactando su estrategia actual de Recursos Humanos: para 2030, se calcula que el 25% de los empleados tendrá más de 55 años. Este cambio demográfico desafía a las empresas a replantear la contratación, la retención de talento senior y los esquemas tradicionales de retiro.
El desafío es actual. Los prejuicios limitan la contratación y permanencia de mayores de 45 o 50 años bajo el mito de la obsolescencia tecnológica.
La falta de adaptación o alfabetización digital avanzada frena la reinserción laboral de los profesionales mayores.
La necesidad es rediseñar puestos exigentes físicamente y alentar planes de carrera no lineales.
Asimismo, el envejecimiento de la fuerza laboral y los años de vida socialmente productivos se ven influenciados por varios factores, en donde la condición de salud delimita la calidad y prolongación del período de trabajo activo.
El dilema que se plantea para la continuidad y sostenibilidad de las organizaciones, en este contexto, es que solo el 39% de los trabajadores de la Generación X y el 56% de los Millennials afirma aspirar a ocupar roles de liderazgo, según surge del nuevo informe global “La Ventaja Humana: Tendencias Globales sobre el Futuro del Trabajo” que ManpowerGroup presentó en el marco de la Conferencia de Davos.
Basado en encuestas realizadas a más de 12.000 trabajadores y 40.000 empleadores en 41 países, el reporte identifica 16 tendencias clave que impactan el mundo laboral y se agrupan en cuatro ejes estratégicos: Equipos Súper Híbridos, Reaprendizaje Acelerado, Normas de Transformación y la Crisis de Sucesión.
Se trata de una invitación a líderes y organizaciones para reflexionar y repensar sus decisiones estratégicas en un contexto de transformación acelerada.