Un genetista de la Universidad de Harvard, David Sinclair, sugiere que esto es como tapar las grietas de una presa sin arreglar la estructura: el verdadero enemigo es el propio proceso de envejecer.
Del lado de la medicina cuántica se marcha en la misma dirección, aunque la química no está en laboratorios, sino dentro de cada individuo. "Tu cuerpo escucha cada palabra que no dices. Tus células sienten lo que tu mente calla. Somos los únicos seres en la Tierra capaces de reprogramar nuestra biología con un pensamiento, con una emoción. Un instante de rabia puede derrumbar tu sistema inmunológico. Pero unos segundos de calma pueden levantarlo de nuevo", afirman desde el grupo de Facebook Física Cuántica=Espiritualidad explicada.
"Tu salud, tu energía y hasta tu envejecimiento, todo responde a lo que piensas cuando nadie te ve. La enfermedad nace en ti… Y también la medicina", pone de relieve.
El enfoque de la medicina cuántica apunta a que la química se produce en el propio cuerpo de las personas.
Física cuántica==Espiritualidad explicada
El objetivo de las investigaciones biológicas no persigue la finalidad de extender la vida a 130 años sino lograr que una persona de 80 años tenga la vitalidad, la flexibilidad cognitiva y el sistema inmunitario de una de 40.
Esperanza de vida antes que récords de longevidad
Los datos que manejan hoy demógrafos y gerontólogos van en la misma dirección: se podrá seguir estirando la esperanza de vida media unas cuantas décadas más, pero la longevidad máxima apenas se mueve.
Análisis estadísticos de supercentenarios indican que el récord humano tiende a estabilizarse en una horquilla de unos 115-125 años, incluso en países con sistemas sanitarios avanzados y mortalidad muy baja en edades intermedias.
Estudios publicados en revistas como Nature sugieren que, inclusive si fueran eliminados el cáncer y los infartos de la ecuación, el cuerpo humano tendría un límite biológico absoluto situado en torno a los 120 o 150 años.
Llegado a ese punto, la resiliencia del sistema de órganos cae a cero. Sobreviene la muerte de "viejos" y es debido a que la estructura molecular completa colapsa bajo el peso de la segunda ley de la termodinámica.
Marcadores de envejecimiento
Los procesos biológicos encuadrados como hallmarks o marcadores del envejecimiento son:
-Inestabilidad genómica: Daños acumulados en nuestro ADN.
-Desgaste de los telómeros: Las "capuchas" protectoras de los cromosomas que se acortan con cada división celular.
-Células senescentes: Células "zombi" que dejan de dividirse pero no mueren, provocando inflamación crónica en los tejidos.
-Disfunción mitocondrial: Las centrales energéticas de la célula empiezan a fallar.
Con desarrollar terapias genéticas o fármacos (como los senolíticos) capaces de limpiar estas células zombi o reparar los telómeros, la esperanza de vida humana podría dispararse mucho más allá de los 120 años.
Las terapias senolíticas son cócteles de compuestos químicos que destruyen selectivamente las células zombi. Se encuentran en fases tempranas de pruebas clínicas para enfermedades asociadas a la edad.
"El envejecimiento no es un programa genético destinado a matarnos, sino la acumulación de fallos aleatorios que el cuerpo ya no tiene interés evolutivo en reparar", sostienen los sectores más escépticos.