Disminuye dolores
Según investigaciones, la ingesta de rosa mosqueta puede reducir el dolor y la rigidez y mejora la función en personas con artrosis.
Sube las defensas
Debido a la vitamina C y flavonoides, el té de rosa mosqueta es considerado como un excelente complemento para un buen sistema inmunológico. Un estudio publicado a través de Chemistry Central Journal destacó que la planta tiene cantidades importantes de ácido ascórbico, polifenoles y otros fitoquímicos que ayudan a mejorar notablemente las defensas.
Una investigación en animales encontró que un extracto concentrado de rosa mosqueta ayudó a mejorar la inmunidad. De todas formas, faltaría más investigación en este campo específico y su efecto en humanos.
Ayuda a la salud digestiva
Un estudio publicado en Botanics: Targets and Therapy destaca que la planta tiene pectina y otros tipos de fibra que contribuyen a promover una mejor digestión y mejorar la absorción de los nutrientes. Además, los flavonoides ayudan al organismo a descomponer los alimentos de forma más eficiente.
Cómo preparar té de rosa mosqueta
En una dietética, comprar esta infusión y prepararla en casa de la siguiente manera: Calentar el agua sin dejarla hervir y poner una cucharadita de rosa mosqueta por taza. Dejar reposar alrededor de 5 minutos y beber.