“La oxidación de ácidos grasos y el metabolismo de los cuerpos cetónicos (que se forman a consecuencia de la falta de hidratos de carbono) son capaces de proporcionar suficiente energía para compensar la reducción de la disponibilidad de la glucosa, ahorrando así las proteínas del músculo y manteniendo la masa magra”, agrega.
La dieta cetogénica genera una situación de cetosis (formación de cuerpos cetónicos) similar un ayuno. Esto es posible por un aporte insuficiente de alimentos. Hay diversos tipos, como las dietas hipocalóricas (menos de 1000 kcal por día) o bajas en hidratos de carbono.
De todas formas, esta técnica cuenta con muchos nutricionistas que están en su contra, quienes advierten que es un peligro dejar de lado los carbohidratos.
La directora de la investigación, Susana Aznar, habló con El Confidencial y explicó: “No es saludable una bajada drástica de los hidratos de carbono, porque el organismo los necesita, pero sí reducirlos bastante y siempre de forma individualizada”. Además, recomendó que la disminución tendría que ser del 30% aproximadamente.
Con respecto al ejercicio, Aznar indicó que debería acumularse “un mínimo de 150 minutos de actividad moderada a la semana o 75 minutos de actividad intensa” y que la actividad física debe combinar la fuerza muscular y los movimientos aeróbicos.
De todas formas, desde la investigación advierten que nadie debe reducir la ingesta de determinados alimentos por cuenta propia, sino que deben consultar a un nutricionista para poder armar un plan de comidas que se ajuste a las necesidades de cada uno y que el descenso de peso se realice de forma eficaz y segura.