Si está consumiendo cafeína en exceso a través del café, chocolate, gaseosas o cualquier otra forma de alimentos y bebidas con cafeína, su salud mental podría comenzar a verse afectada. El exceso de cafeína en la dieta (aproximadamente 400 miligramos o 4 tazas de café ) puede empeorar la ansiedad, ya que sobreestimula áreas del cerebro que perciben una amenaza.
Además, la cafeína puede cerrar áreas del cerebro que pueden ayudar a regular la ansiedad. Lo último que desea si está luchando con su salud mental es que la cafeína dificulte el manejo de sus síntomas de ansiedad.
Alcohol
Puede que este no sea una gran sorpresa, pero si su salud mental está sufriendo, el alcohol podría empeorarla. El esfuerzo del cuerpo para metabolizar el alcohol durante la noche afecta nuestra capacidad para entrar en un estado REM, lo que lleva a una noche de sueño más pobre.
Los estudios muestran que incluso una reducción de 1 hora en el sueño puede aumentar nuestro consumo de calorías en un día en aproximadamente 500 calorías y afectar la irritabilidad y las alteraciones del estado de ánimo.
No subestime el poder del sueño en lo que respecta a la salud mental, y la forma en que el alcohol interrumpe los patrones de sueño REM, especialmente cuando se bebe por la noche, puede convertirlo en el culpable en última instancia de empeorar su salud mental.
Edulcorantes artificiales
Mantenerse alejado de los alimentos procesados con edulcorantes artificiales podría ser la clave para mejorar su estado de ánimo. Es necesario realizar más investigaciones para examinar cómo los edulcorantes artificiales afectan nuestra salud intestinal, pero los estudios preliminares sugieren que aumentan las bacterias dañinas en el intestino, lo que puede provocar depresión y ansiedad.
Con la pandemia, hay muchas otras razones por las que su salud mental puede sufrir, la última razón por la que quiere sentirse mal es por esa sopa enlatada procesada que comió o el edulcorante artificial que agregó a su té.
Comida frita
Los efectos negativos de comer alimentos fritos en lo que respecta a la salud general de su cuerpo y mente superan por completo los posibles aspectos positivos. Desde los impactos en la salud cardiovascular hasta el aumento de peso , los alimentos fritos son realmente uno de los peores que se pueden poner en su cuerpo, sin mencionar el impacto en la salud mental.
Según un estudio de 2016, la frecuencia del consumo de comida rápida se correlacionó con una menor resistencia a la depresión. Esto significa que al consumir alimentos fritos con frecuencia, corre un mayor riesgo de desarrollar depresión. Por lo tanto, el consumo de alimentos fritos no solo podría arruinar su cuerpo, sino que también es probable que desempeñe un papel clave en sus desafíos de salud mental.