Según un estudio de 2015 este es el ejercicio más efectivo para adelgazar. Investigadores británicos descubrieron que las personas que realizaban regularmente caminatas rápidas pesaban menos que las que realizaban a otros tipos de actividad física, como correr, nadar o andar en bicicleta.
Caminar solo 20 minutos por día reduce el riesgo de enfermedad cardíaca en un 30% y también puede reducir a la mitad el riesgo de obesidad.
Dormir bien
Según estadísticas expuestas en el Congreso Europeo de Endocrinología en 2017, la pérdida de sueño hace que el cuerpo produzca menos hormonas de saciedad y más grelina, encargada de provocar el hambre. Por eso, mínimo 7 horas de descanso por día.
Reducir ingesta de azúcar
La OMS recomienda que sea de 25 gramos, equivalente a seis cucharaditas. "Es una de las sustancias más consumidas del mundo y también de las más peligrosas, proporciona calorías sin aporte nutritivo y su ingesta elevada está vinculada al aumento de peso y a enfermedades cardiovasculares, obesidad o diabetes tipo 2", indicó la autora de The Sugar Detox, Brooke Alpert.
No obsesionarse y darse gustos
Cuanto más se asocie la salud a la diversión, más fácil será adoptarla como un hábito de por vida. Correr con una buena playlist, salir del gimnasio y comprarse algo lindo, salir a un bar con amigos y tomar un rico trago tras una buena semana.