Canela
Según un estudio japonés hecho sobre ratones, los animales que ingirieron canela diariamente, redujeron la grasa abdominal, mientras que los que no lo hicieron, no mostraron modificación alguna.
Huevos
Comer huevos en el desayuno puede contribuir a ingerir menos comida durante el resto del día. Así lo explica una investigación que se publicó en el Nutrition Research, en la cual los participantes comieron huevos en el desayuno y mostraron un menor consumo de calorías y mayor saciedad que los que desayunaron un pan.
Frutos del bosque
Los arándanos ayudan a combatir la formación de células grasas. En una investigación realizada en ratones, se descubrió que aquellos que consumieron estas frutas tuvieron una reducción de lípidos del 73%. En 2011, se realizó un estudio en los mismos animales y la conclusión fue que los que ingirieron agua de moras, redujeron su peso.
Espinaca
Las espinacas contienen tilacoides, que se encuentran en sus membranas. En un estudio realizado en 2015, se encontró que los tilacoides ayudan a reducir el apetito y aumentar la saciedad.
Avena
En un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, consumir diariamente este producto fomenta la distribución de la grasa y evita su acumulación en la zona del abdomen.
Frutos secos
Una investigación realizada en 2003 indicó que aquellas personas que realizaron una dieta hipocalórica y la complementaron con un consumo diario de almendras tuvieron mayor pérdida de peso y una disminución del Índice de Masa Corporal que los otros que no las habían consumido. Otro estudio de 2015 indicó que la ingesta diaria de estos frutos secos ayuda a reducir la grasa abdominal.