Los usuarios recordaron en las redes que la ficción que lo llevó a la fama internacional está ambientada en una versión distópica de la ciudad de Los Ángeles, USA, durante el mes de noviembre de 2019. En este "futuro", gracias a la bioingenieria, se fabrican humanos artificiales denominados replicantes. Estos se dedican a los trabajos peligrosos y o son usados como esclavos en las "colonias del mundo exterior". En apariencia, son iguales a los humanos, pero tienen más fuerza y supuestamente carecen de emociones.
El largometraje se convirtió en una película de culto en el ámbito de la ciencia ficción. Fue candidata a dos Óscar (mejor dirección artística y mejores efectos visuales), ganó tres Premios BAFTA de ocho nominaciones, y la banda sonora compuesta por Vangelis fue nominada al Globo de Oro.
A nivel internacional, se trata del más famoso actor de su país. En los Países Bajos, era popular desde 1969 gracias a Floris, una serie de caballeros medievales. En 1973, Delicias Turcas, una trágica historia de amor entre un artista bohemio y una chica burguesa en la que actuó, fue nominada al Premio Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Menos de una década después llegaría Blade Runner.
En esa época, el actor participó de varias producciones: interpretó a un caballero junto a Michelle Pfeiffer en la película Ladyhawke, y a un pícaro villano en el drama medieval Flesh + Blood. Hauer ganó en 1987 un Globo de Oro por La escapada de Sobibor, un filme de la cadena británica de televisión ITV, sobre el levantamiento de los prisioneros en el campo de concentración del mismo nombre. El actor obtuvo en su tierra dos Terneros de Oro, equivalente al Goya, y un premio Rembrandt, otorgado por el público.
En la década del '90 se mudó a Estados Unidos, donde también participó en series de televisión. Actuó con el actor y director George Clooney en Confesiones de una mente peligrosa (2003); en Batman Begins, de Christopher Nolan (2005); en Sin City, de Robert Rodriguez (2005), donde era un cardenal pederasta; y en 2011 en El secuestro de Alfred Heineken interpretó al magnate cervecero, raptado en la vida real en 1983. En los últimos años, actuó en el drama de vampiros de HBO True Blood.
En Twitter, el director Guillermo del Toro calificó a Hauer como “un actor intenso, profundo, genuino y magnético que aportó verdad, poder y belleza a sus películas”.