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La Operación Cóndor fue creada en Brasil

La Operación Cóndor o Plan Cóndor es el nombre del plan de coordinación de operaciones clandestinas entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América —Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y esporádicamente, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador— y la CIA de USA, en las décadas de 1970 y 1980, para "el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o muerte de personas consideradas por dichos regímenes como 'subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento político o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región'".

 

J.Roldão Arruda es un periodista del diario O Estado de S. Paulo, especializado en derechos humanos y movimientos sociales. Él entrevistó a Jair Krischke, quien le dijo que la Operación Cóndor fue creada en Brasil.
 
 
"La Operación Cóndor, nombre dado a la conexión formada entre regímenes militares de América Latina para perseguir y matar disidentes políticos, nació en Brasil. Esa es una de las teorías que el activista de derechos humanos Jair Krischke deberá defender en su declaración a la Comisión Nacional de la Verdad, el próximo 26, en Brasilia.
 
En la audiencia, el activista debe entregar a los miembros de la comisión documentos inéditos de la colección del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos, que tiene sede en Porto Alegre y funciona desde 1979. Buena parte de ellos trata de la Operación Cóndor, que, en la década de 1970, reunió fuerzas de los regímenes autoritarios que imperaban entonces en los países del Cono Sur: Uruguay, Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia y Brasil.
 
Según Krischke, la primera acción de esa especie de transnacional de la represión sucedió en Buenos Aires, el 1970, con la participación de Brasil. Él pretende entregar a la comisión la lista oficial, proporcionada por autoridades de Buenos Aires, con los nombres de los brasileños o descendientes desaparecidos en Argentina por acciones combinadas de la represión de los dos países.
 
Forma parte de documentos que serán entregados, un relato producido en el DOPS de São Paulo, detallando una operación realizada en la capital paulista, en 1976. Otro documento, sobre la detención de un militante uruguayo en Brasil, da la siguiente información: “Detenido por el Ejército Brasileño y entregado a la policía de Uruguay con copia”.
 
Brasil entró de cabeza en la Operación Cóndor
 
Acerca de lo que fue la Operación Cóndor en Brasil, días atrás el reportero João Domingos, de la sucursal de Estado en Brasilia, conversó con el periodista Luiz Cláudio Cunha sobre sus nuevas actividades en la Comisión Nacional de la Verdad
 
Él participará de un grupo dedicado únicamente a la investigación de las acciones de Brasil en la Operación Cóndor – una especie de consorcio formado entre los gobiernos militares del Cono Sur para perseguir opositores políticos.
 
Cunha es el autor del artículo publicado en noviembre de 1978 por la revista Veja, que reveló el secuestro de los uruguayos Universindo Diaz y Lilian Celiberti, en una acción conjunta de policías de Brasil y de Uruguay. Con el artículo, Cunha ganó los premios Esso, Vladimir Herzog, Abril y Embratel y terminó con el secreto de las acciones conjuntas de los gobiernos militares de seis países del Cono Sur en Brasil.
 
A causa del artículo, Diaz y de Lilian pudieron salvarse. Son los 2 únicos casos conocidos de personas secuestradas en la Operación Cóndor que quedaron vivas. Diaz murió semanas atrás de cáncer.
 
En 2008, cuando el secuestro cumplió 30 años, Luiz Cláudio Cunha lanzó en la Editora L&PM el libro Operação Condor: o Sequestro dos Uruguaios. Según sus informaciones, el gobierno militar brasileño fue uno de los organizadores de la Operación Cóndor y participó activamente de sus operaciones, aunque lo haya negado siempre. “Brasil siempre fue cínico cuando se trató de esa cuestión”, dice.
 
A continuación, los principales fragmentos de la conversación, que ya tuvo fragmentos publicado en la edición impresa de Estado.
 
-¿Cómo será su actuación en la comisión de la Verdad?
 
-Fui invitado para ser consultor sobre las cuestiones que involucran la Operación cóndor. Seré solo una pieza más, una especie de puerta de entrada para la comisión, por el conocimiento que tengo, por las personas que conozco. Puedo agregar información y traerla a la comisión, que tiene un poder de fuego muy fuerte.
 
-¿Cuál es el poder de fuego de la comisión?
 
-Tiene poderes legales de abrir todos los archivos, sean públicos o secretos, nadie puede negarle información. Si algo es secreto, puede ser secreto para otros, no para la Comisión de la Verdad.
 
-¿Cómo será el examen de esos archivos?
 
-Nosotros vamos a hacer un guion de trabajo, mirar las conexiones de Brasil con los otros países del Cono Sur en el caso de la Operación Cóndor, verificar documentos del Archivo Nacional, del Centro de Informaciones del Ejércitos (CIE), del extinguido Servicio Nacional de Informaciones (SNI), pedir informaciones a embajadas. Lo fundamental es encontrar un foco.
 
-¿Cómo fue la participación de Brasil en la Operación Cóndor?
 
-Brasil fue siempre cínico cuando se trató de esa cuestión. Siempre buscó decir que era un problema de los vecinos, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay, por lo que ya se sabe, Brasil entro de cabeza en la Operación Cóndor. Esa Operación fue una conexión transnacional, de la cual Brasil fue socio fundador y militante. Brasil tiene que investigar sa cosa vergonzosa, relatar los nombres de los involucrados.
 
-Además del caso de los uruguayos Universindo Dias y Lilian Celiberti, que usted dio a conocer en un informe de la revista VEJA, ¿conoce algún caso más?
 
-Hay otro que deja todo muy claro. Es el Caso Campiglia/Galeão. El dia 12 de marzo de 1980, los argentinos Horacio Campiglia y Mónica de Binstock fueron detenidos ilegalmente en el aeropuerto del Galeão. Ellos eran militares del grupo de izquierda Montoneros. El gobierno argentino mandó un Hércules C-130 a agarrarlos. Imagínate si iba a descender un avión de ese porte en la Base Aérea del Galeão sin que las autoridades supieran. Los dos fueron llevados a Argentina, torturados y hasta hoy están desaparecidos, de acuerdo a lo constatado por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, revelados durante el gobierno de Bill Clinton.
 

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