La gran estrella de entonces, Libertad Lamarque, fue quien más dinero reunió y el coronel Perón le agradeció en una carta personal. Increíble que ella tuviera que abandonar el país 2 años después, perseguida por María Eva Duarte a causa de desavenencias surgidas durante la filmación de La cabalgata del circo.
Perón organizó aquella ayuda a San Juan, en la que logró reunir más de $ 12 millones de la época. Él recorrió la calle Florida, participando de la colecta, luego de afirmar: "Yo, señores, no he pedido nunca en mi vida, porque gracias a Dios, no he tenido necesidad. Pero por los demás, soy capaz de pedir noche y día".
El sábado 22/01 se organizó un festival en el Luna Park. El general entrerriano Pedro Pablo Ramírez, un veterano del Ejército alemán a cargo de la Presidencia argentina, y a quien 1 mes más tarde reemplazaría el general Edelmiro Julián Farrell, oriundo de Avellaneda, concurrió con diversos funcionarios. Entre ellos, Perón, quien 1 mes más tarde sería ministro de Guerra y vicepresidente.
Al Luna Park también llegó Eva Duarte, quien a los 24 años tenía 3 programas en Radio Belgrano (Hacia un futuro mejor, Tempestad, y Reina de Reyes).
En el famoso festival, Luis Sandrini bailó una chacarera y Aníbal Troilo tocó el bandoneón, y la gente aplaudía con entusiasmo. En esa circunstancia se conocieron Juan Domingo Perón y Eva Duarte.
Respecto a quien los presentó, hay varias versiones. Una de ellas afirma que fue el coronel Domingo Alfredo Mercante, hijo de un dirigente de La Fraternidad (sindicato ferroviario) y dueño de la quinta en San Vicente que Perón le compró en 1943, fue, meses después, testigo en la ceremonia civil de casamiento de la pareja. En 1949 fue el presidente de la Convención Constituyente que permitió a Perón la reelección. En aquel momento del Luna Park él era adjunto a la cartera de Trabajo.
Según su hijo homónimo, él escuchó “mil veces que Evita le decía a mi padre: '¿Se acuerda, Mercante, cuando usted en el Luna Park me llevó de la mano para hacerme sentar al lado de Perón? ¡Ay, el miedo que tenía! Y usted, mire que estuvo inspirado, ¿eh?'”.
Eva Perón estaba afiliada al Sindicato de Actores de Radio, y en la mañana del acto colaboró pidiendo, alcancía en mano, dinero a los viandantes de la calle Florida.
Según el historiador peronista Fermín Chávez, Perón y Eva llegaron a coincidir en la calle Florida durante la colecta. De acuerdo al escritor, “se les acercó un chico, de apellido Vázquez, quien le ofreció a Evita su libreta de ahorros. Perón estaba allí.”
Sin embargo, mucho más conocido es el relato de que fue el conductor del evento en el Luna Park, Roberto Galán, un joven audaz que daba sus primeros pasos en la profesión, quien los presentó.
Según cita Alicia Dujovne Ortiz en su libro “Eva Perón, la biografía”, Galán le contó que fue él quien realizó el “enganche” y que en un momento determinado del festival, se le acercó y le dijo: “Galancito, por favor, anunciame que quiero declamar una poesía” (Eva no estaba en la lista de los participantes del show artístico).
Segun Galán, en cierto momento él llamó a Eva y a otras tres actrices y les dijo: “Los coroneles se han quedado solos. Se los voy a presentar diciéndoles que ustedes forman parte del Comité Femenino de Recepción”. En esa circunstancia, Eva se sentó junto a Perón y años después escribiría en su libro 'La Razón de mi Vida': “Aquel fue mi día más maravilloso”.
Joan Benavent, en el 1er. tomo de su obra 'Perón - Luz y Sombras (1893-1946)', afirma que Tomás Eloy Martínez para su 'Santa Evita' visionó un metraje de los noticieros argentinos de la época, captando el primer diálogo entre Perón y Eva a través del movimiento de sus labios: "Gracias por existir", le habría dicho ella en aquel diálogo inicial, agitando el ego del coronel que quería ascender más.
"Varios testimonios afirman que alrededor del coronel Perón se habían vaciado sillas, cuando hechos un cisco, Ramírez, su mujer y custodios, se fueron pretextando cansancio. Aquellos vítores debieron caerle como chuzos de punta al temulento mandatario" (acababa de hablar Perón desde el escenario y la gente aplaudió mucho al coronel). "En cambio, produjeron otro efecto en Eva Duarte, quien sorpresivamente apareció, instantes después, sentada nada menos que a su lado, junto a Rita Molina e Imbert; justo cuando Libertad Lamarque, una de las principales organizadors del acto, empezaba a cantar Madreselva, sin quitarle, al igual que ella, los ojos de encima al verdadero astro de la función", relata Benavent.
Y continúa, sobre el 'celestino': "El primo del poeta Homero Manzi, a cargo del festival, aclaró que ellos facilitaron el ingreso de las dos muchachas ante sus ruegos: una precariedad insinuada por Galán cuando admite que Eva no figuraba en el programa. Hace unos años, el antiguo fotógrafo de la revista Antena, Horacio Álvarez, se atribuyó el mérito de haberlos presentado. El hijo de Mercante nos aporta otra versión plausible de un encuentro en el que interviene su padre, hecho reconocido según él y desde entonces por Eva, ante varios colaboradores y luego desfigurado por el curso que siguió la historia oficial del movimiento peronista, con sus fotos retocadas por el vaivén político".
Lo cierto es que la relación sentimental entre el coronel Perón y Eva Duarte tomó estado público rápidamente y, sobre todo, llegó a oídos de sus camaradas del Ejército, quienes, en general, no vieron con buenos ojos ese romance. Cuando Eva conoció a Perón, éste vivía con una chica a la que llamaban la Piraña. Cuentan que la temperamental Eva se encargó de sacarla literalmente a las patadas de la casa de Perón.
Al mes siguiente del encuentro, ya vivían juntos en el departamento de Eva, en la calle Posadas. Se casaron por civil en la ciudad bonaerense de Junín, el 22/10/1945, y el 10 de diciembre de ese año hicieron bendecir su enlace en una iglesia de La Plata.
En el interín ocurrió el encarcelamiento de Perón en la isla Martín García, la gran movilización popular del 17/10/1945 y su posterior liberación, catapulta política de Perón hacia la Presidencia mediante el voto popular, el 24/02/1946, cuando triunfó la fórmula Perón-Quijano.
Eva Duarte compartió su vida con Perón desde aquel festival de beneficencia y pasó a ser una figura clave de su proyecto político.
Como primera dama, ella se transformó, segun la construcción mítica del Movimiento, en la “abanderada de los humildes”: promovió el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y de la mujer (entre ellos el sufragio femenino) y realizó una amplia obra social desde su fundación. Amada por muchos, y también odiada por otros, no pasó inadvertida.
Su prematura muerte, víctima de cáncer, llegó el 26/07/1952.