La CEO tiene planes precisos para el futuro de GM. Ya comenzaron a desarrollar autos eléctricos y ella confía que la empresa venderá 1 millón de estos rodados al año en un futuro muy cercano. Los diseñadores de GM ya presentaron más de 18 prototipos de autos a batería entre los que incluían camionetas, autos deportivos y vehículos autónomos. Otra tecnología en la que están sumamente interesados es en esta última, para lo cual la empresa compró la startup Cruise Automation en 2016 por US$ 1.600M.
Estas transformaciones también se ven reflejadas en los trabajadores: GM está despidiendo a los ingenieros de la vieja escuela y está contratando programadores, ingenieros de software, inteligencia artificial y ciberseguridad, como también talentos egresados del MIT, Stanford y Carnegie Mellon. En la empresa Cruise, se duplicará la cantidad de empleados pero ninguno será de General Motors.
En medio de los cambios internos, las presiones políticas del presidente de Estados Unidos comienzan a afectar la reputación de Barra tras el cierre de la planta de Lordstown, en Ohio. En Twitter, Donald Trump escribió: "General Motors, quien alguna vez fue el Gigante de Detroit, es ahora la compañía más chica allí. Mudaron sus plantas a China antes de que yo asumiera mi rol como presidente. Esto fue hecho a pesar de la ayuda que se les dio. ¿Ahora deberían volver a América?".
Él se refería a la asistencia fiscal y financiera que recibió GM del Gobierno estadounidense cuando casi va a la quiebra, en el contexto de la crisis 'subprime' en 2008.
La CEO no le respondió a Trump desde las redes pero tampoco se siente intimidada por el Presidente, sino que continúa con su plan, que consiste en vender la fábrica en Lordstown (Ohio) y, posiblemente, comprar una fábrica de baterías cercana que empleará a cientos de trabajadores, en lugar de miles. Además, para abaratar costos contratará empleados temporales.
"Es difícil cuando estás en el centro de todas las críticas. Tenés que mantenerte firme”, explicó Barra, sin mencionar a Trump o al sindicato. “Una de las cosas que aprendí en la bancarrota (en 2009) es que si tenés un problema o un desafío, nunca mejora con el tiempo sino que tenés que abordarlo", finalizó.