"Quien adoptó la decisión no ha tenido en consideración la difícil situación que atraviesa el país", precisó Hasan tras lamentar que su formación "no fuese informada" de la misma, pese a la existencia de un pacto por el que "el nombramiento del primer ministro debía ser por acuerdo".
Líderes del movimiento Tamarod dieron la elección de El Baradei, su representante, por segura. Se toparon, sin embargo, con la oposición del Partido Nour, la 2da. fuerza islámica del país tras los Hermanos Musulmanes, que amenazó con retirar su apoyo al nuevo Gobierno interino si se elegía a El Baradei para liderar el Ejecutivo. Perder el apoyo de Nour debilitaría notablemente el nuevo proceso político abierto por las fuerzas armadas, que han creado un frente de alianzas seculares y religiosas contra el poder de la hermandad, a cuya facción política pertenece Morsi.
Al Nur presentó dos candidatos "por la gran experiencia que poseen en asuntos de Gobierno":
> Kamal al Ganzuri, 1er. ministro en 2 ocasiones (entre 1996 y 1999 y tras la revolución, 2011-2012), y
> Abdelaziz Hegazi, que dirigió el Gobierno de 1974 a 1975.
"Si las resoluciones se adoptan de forma unilateral, sin consultas o acuerdos, al contrario de lo que habíamos convenido con el ministro de Defensa, Al Sisi, entonces todo acto tendrá sus consecuencias", agregó Hasan, que es además secretario general de Al Nur en la ciudad costera de Alejandría.
El portavoz insistió en que su movimiento, que antes del golpe militar había pedido al aún presidente, Mohamed Morsi, que convocase elecciones presidenciales para frenar la división del país, no da "a nadie un cheque en blanco", sino que se guía únicamente por el deseo de "colocar a Egipto en la senda correcta".
El premio Nobel apoyó la maniobra de los militares y acompañó al general Abdel Fatah al Sisi cuando anunció en televisión la consumación del golpe. Director de la Agencia Internacional para la Energía Atómica entre 1997 y 2009, El Baradei había sido elegido por el opositor Frente de Salvación Nacional y el movimiento juvenil Tamarrod (Rebélate, en árabe) para dialogar con los militares y liderar su proceso de transición tras el derrocamiento de Morsi. Cuando los medios egipcios informaron de su posible nombramiento, la plaza de Tahrir, donde se reunían cientos de personas, estalló en celebraciones con fuegos artificiales y vítores. En las manifestaciones islamistas contra el golpe, sin embargo, se gritó: "¡No lo logró en las urnas y ahora lo quieren imponer los militares!".
En la conferencia de prensa de por la noche, el portavoz del Presidente, Ahmed al Muslimani dijo: “El Presidente interino Adli Mansur se reunió hoy con el doctor El Baradei, pero hasta ahora no ha habido un nombramiento oficial”. Posteriormente añadió que la suya es “la opción lógica”. Al Muslimani dijo que los Hermanos Musulmanes, levantados en protestas contra el golpe y el nuevo Gobierno interino, tiene las puertas abiertas para participar en el proceso político y presentarse a las elecciones legislativas y presidenciales que se convocarán próximamente.
Los partidarios de Mohamed Morsi volvieron el sábado a miles a las calles de El Cairo a pedir que se reinstale en el poder al presidente depuesto, dando señales de que no cesarán sus protestas y demandas. Mientras, las nuevas autoridades interinas siguieron avanzando en la hoja de ruta trazada por los militares.
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Los Hermanos Musulmanes nada quieren saber de ese nuevo proceso político, porque lo consideran ilegítimo. "Hemos rechazado este golpe de Estado y rechazaremos todo lo que venga de él", había dicho previamente Gehad el Haddad, portavoz de la hermandad. "¡No nos representa!", gritaban, en referencia a El Baradei, los concentrados en una marcha hacia el cuartel de la Guardia Republicana, donde las Fuerzas Armadas mantienen detenido a Morsi.
En esa manifestación homenajearon como mártires a cuatro de los 37 fallecidos en el viernes 05/07 de protestas contra el nuevo régimen, en las que las fuerzas del orden cargaron con perdigones y gas lacrimógeno.
El siguiente despacho fue el que publicó Urgente24 al comenzar la tarde, ahora desmentido por la actualización:
Tres días después de que el Ejército egipcio desalojara al presidente Mursi del poder, el líder de la oposición secular Mohamed El Baradei va a ser nombrado primer ministro interino de Egipto este sábado, según han asegurado fuentes de la presidencia.
El Baradei se ha reunido este sábado 06/07 con el presidente interino, Adli Mansur, quien fue investido el jueves, según aseguró la agencia oficial Mena.
El movimiento Tamarrod -origen del movimiento que ha llevado a la caída del presidente islamista- anunciaba esta tarde que el nombramiento ya era efectivo. Una fuente militar ha asegurado a AFP que El Baradei va a prestar juramento esta tarde.
Tras conocerse el nombramiento, un alto cargo de los Hermanos Musulmanes aseguró que su partido rechaza este nombramiento. El nombramiento de El Baradei -premio Nobel de la Paz y antiguo jefe del OIEA- se produce mientras el país vive días sangrientos tras el golpe. La "transición" está dando lugar a cruentos choques entre los islamistas que reclaman la vuelta del presidente derrocado y sus detractores.
Tras décadas en el extranjero, El Baradei regresó a Egipto en enero de 2011, en medio de las protestas que derrocaron a Hosni Mubarak. En aquellos primeros días de la 'primavera egipcia', se postuló para dirigir la transición.
En enero de 2012, disgustó a muchos de sus seguidores cuando se retiró de la carrera presidencial. Ahora, dos años después de la revolución que acabó con el rais Mubarak, es el negociador que quieren las fuerzas de la oposición que han dado un golpe de estado contra Mursi y el gobierno de los Hermanos Musulmanes.
El representante del opositor Frente 30 del Junio calificó la hoja de ruta trazada por el Ejército -que suspende la Constitución y aparta a Mohamed Mursi de la Presidencia- como un "paso hacia la reconciliación nacional".
Islamistas
Envalentonados por la demostración de fuerza del viernes, en la que reunieron a decenas de miles de personas en las calles de El Cairo, paralizando la ciudad y enfrentándose a las fuerzas armadas, los partidarios islamistas del presidente depuesto Mohamed Morsi lanzaron este sábado 06/07 una nueva jornada de concentraciones de protesta contra el golpe de Estado consumado el miércoles. Pidieron, como ayer, que las fuerzas armadas liberen a Morsi, a quien mantienen bajo arresto, junto a su núcleo más cercano de colaboradores, en el cuartel de la Guardia Republicana en la capital de Egipto.
Las protestas comenzaron a primera hora de la tarde, la misma hora a la que trascendió la designación del premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei como primer ministro interino. El Baradei, que fue responsable de la Agencia Internacional para la Energía Atómica, se reunió poco antes con el presidente del país, Adli Mansur.
“Las masas volverán a salir a las calles con sus protestas cívicas y sentadas pacíficas en El Cairo hasta que el golpe militar sea anulado y el presidente legítimo reinstaurado”, dijo en un comunicado la Alianza Nacional de Defensa de la Legitimidad, una amalgama de 11 grupos islamistas creada para defender a Morsi.
Tras una noche de violencia, El Cairo había amanecido este sábado en tensa calma. Los vehículos acorazados habían dejado libres de nuevo los accesos a la plaza de Tahrir, foco de las revueltas que en 2011 derrocaron el régimen de Hosni Mubarak, pero aún guardaban varios accesos a las zonas en las que han acampado los partidarios del anterior régimen.
Una bio
Mohamed Mustafa el-Baradei nació el 17/06/1942 en El Cairo, es conocido porque entre 1997 y 2009 fue el Director General de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), una organización intergubernamental bajo el auspicio de las Naciones Unidas. Junto a la AIEA, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz de 2005.
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El-Baradei se licenció en Derecho en la Universidad de El Cairo en 1962 y está doctorado en derecho internacional por la Universidad de Nueva York. Como diplomático comenzó a trabajar nada más licenciarse en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto, destinado en dos ocasiones en las sedes de Naciones Unidas en Nueva York y Ginebra.
En 1984 fue nombrado asesor jurídico de la AIEA hasta 1993 y director auxiliar de la oficina de relaciones exteriores de la Agencia hasta 1997. Ese año fue nombrado Director General, cargo que desempeñó hasta noviembre de 2009.
En 2002, junto con Hans Blix, fue encargado por la Agencia y por las Naciones Unidas para certificar el desarme de Irak, y condujo el equipo de inspectores de la ONU buscando evidencias de armas de destrucción masiva en aquel país.
El 27 de enero de 2003, ante el Consejo de Seguridad de la ONU expuso que la AIEA había desmantelado, eliminado o evacuado la mayor parte de las instalaciones iraquíes con capacidad de fabricar armas nucleares. El 7 de marzo, ante el mismo órgano, reafirmó su postura y comunicó que no existía uranio en Irak procedente de Níger, tal y como George W. Bush había denunciado con anterioridad.
Por ello se opuso frontalmente a que Estados Unidos, Gran Bretaña, España y Portugal hicieran la declaración de las Azores que dio lugar a la invasión de Irak de 2003 al considerar que no había pruebas para dicha intervención, y solicitando un plazo de tiempo mayor para que los inspectores realizasen su trabajo.
El 7 de octubre de 2005 ganó el Premio Nobel de la Paz junto a la AIEA en "reconocimiento a sus esfuerzos por impedir la proliferación de armas nucleares".
En su tercer mandato, la AIEA y el-Baradei se centraron en dos procesos internacionales de envergadura: el control de la producción de uranio por parte de Irán que era renuente a dar explicaciones a la Agencia, y la salida del Tratado de No Proliferación Nuclear de Corea del Norte en donde se sospechaba la posibilidad de que se hubiera obtenido material para un número indeterminado de armas atómicas. En ambos casos Estados Unidos era contrario a la política de ElBaradei y pretendió su no reelección.
En 2008 Mohamed el-Baradei anunció su intención de no continuar al frente de la AIEA durante un cuarto mandato. El 1 de diciembre de 2009 tomó posesión su sucesor en el cargo, el japonés Yukiya Amano.
En febrero de 2010 creó la Asociación Nacional para el Cambio como alternativa política en Egipto. Durante las protestas de Egipto de 2011, el-Baradei regresó a su país para sumarse a los opositores al régimen de Hosni Mubarak señalando que volvía a El Cairo porque no había otra elección y que debía estar acompañando a la multitud. Al llegar a El Cairo el 27 de enero de 2011, señaló que era un momento clave para Egipto, sintiéndose preparado para conducir la transición política en el país. Antes de su llegada y desde el aeropuerto de Viena indicó: "Si la gente lo quiere, y sobre todo los jóvenes, puedo dirigir la transición. No les voy a dejar en la estacada"
Candidato en las elecciones presidenciales de su país en 2011 luego de la caída de Mubarak, renuncia denunciando irregularidades en los comicios y manipulación por parte del consejo militar provisional que gobernaba el país. Resulta electo Mohamed Morsi de los Hermanos Musulmanes, proclamado en junio de 2012 como nuevo presidente. Actualmente El-Baradei considera inconstitucional la elección de Morsi y apoya las protestas contra el gobierno de Morsi con motivo de su concentración de poderes del Estado.