La 'offshore' se utilizó para ocultar una usina valorada en R$ 200 millones (US$ 99,2 millones) en el proceso de quiebra de la empresa Petroforte, según la Fiscalía. ella niega ser dueña de la offshore o que haya realizado tal operación.
A los 51 años, madre de 2 hijos, Rabello nunca tuvo el perfil de banquera, de acuerdo con sus amigos. Estudió biología hasta 4to. año, pero no se graduó. Se dedicó al ballet. No es esnob, dicen, ni se comporta como una socialité.
"Ella es bailarina hasta hoy. Hace todo de la mejor manera posible", dijo Suely Machado, de 58 años, quien creó con ella una compañía de danza en Belo Horizonte, en 1982, llamada Primero Ato (Primer Acto), y se considera su mejor amiga.
Rabello estuvo en el grupo hasta 1995, cuando se ocupó del marketing del Banco Rural. En 1999, tuvo que reemplazar en el directorio a su hermana, Junia, quien murió decapitada por una hélice de un helicóptero. Suely dice, sin embargo, que en realidad Katia sólo llegó a la presidencia del Rural en el año 2004, a raíz de otras dos muertes –de su padre, Sabino, y del entonces vicepresidente de la institución, José Augusto Dumont-.
La historia de la bailarina que se convierte en banquera en el curso de tragedias familiares la presentó ante el Tribunal Supremo su abogado José Carlos Dias. Él sostuvo que Rabello no participó en la negociación de R $ 32 millones (US$ 15,8 millones) prestados al Partido dos Trabalhadores y a las agencias publicitarias de Marcos Valerio, negociación que habría estado a cargo del fallecido Dumont.
Rabello estudió danza en Londres a principios de los ´80 y en Wuppertal, Alemania, meca de la danza, ciudad de Pina Bausch, una referencia global. Katia tuvo clases con Pedro Pederneiras, del grupo Corpo, una de las compañías de danza más importantes del país. "No tenía brillo, pero no era una aberración".
Las opiniones sobre la compañía de Rabello, seguidora de la danza-teatro de Pina Bausch, se dividen. "Es importante en la escena minera", dice Inês Bogéa, de la São Pablo Compañía de Danza.
Sin embargo, Pederneiras afirma que "el grupo es mediocre".
La imagen de la bailarina inepta para ser banquera, sugerida por la defensa, no es del todo fiel, de acuerdo con Nelson Carvalho, de 66 años, profesor de la Facultad de Economía y Administración de la USP.
Él fue consultor del Rural en el año 2005, cuando los bancos ingresaron en la crisis que provocó al sistema la quiebra del Banco Santos.
Carvalho dice tener parte de la respuesta a la gran pregunta acerca de qué ocurrió en el Rural: como un banco que está implicado en escándalos políticos desde el 'esquema PC Farías', en 1992 (un caso que le costó la presidencia de Brasil al hoy senador federal Fernando Collor de Melo), no quedó en la lona gracias a la especialidad de Rabello: el conocimiento del llamado "middle market", el segmento de las medianas empresas, explicó el economista.
En 2005, tras el estallido del escándalo 'mensalão', él dice haber sugerido al banco que contabilizara R$ 300 millones (US$ 149 millones) como pérdidas. "Fue la primera vez que vi a un banquero permitir una pérdida".
El consejo del Banco Rural dice que los accionistas de control inyectaron R$ 750 millones (US$ 372,4 millones) en 2005 para salvar al banco. La cartera del banco se redujo de R$ 5.000 millones (US$ 2.483 millones) a R$ 800 millones (US$ 397,2 millones).
La Policía Federal afirma que ella cenó con José Dirceu, el entonces jefe de la Casa Civil y cofundador del Partido dos Trabalhadores, para terminar con la liquidación extrajudicial del Banco Mercantil de Pernambuco, del que el Banco Rural tenía 22% de las acciones.
Cuando la liquidación de Mercantil fue suspendida, el Rural ganó R$ 96,3 millones (US$ 48 millones). El ministro Carlos Ayres Britto dice que fue el Banco Mercantil el que llevó al Rural a hacer préstamos al PT.
"Katia tuvo una evidente responsabilidad en lo sucedido al participar de reunión con el dirigente del Partido de los Trabajadores (Dirceu)", anotó el presidente del Supremo en su voto condenatorio.