'Dadá' es señalado por la Policía Federal como el principal coordinador de una red extensa de grabaciones telefónicas clandestinas que tuvieron en vilo a los políticos de Brasilia durante, por lo menos, una década.
Documentos y registros telefónicos ya revisados por los comisarios que están al frente de la Operación Monte Carlo, indican que las actividades de 'Dadá' van mucho más allá de los límites del esquema montado por 'Carlinhos Cachoeira', y no tienen color político ni ideológico.
En su historia oficial de servicios prestados al Estado durante 3 décadas, 'Dadá' acumuló una envidiable reputación dentro de la comunidad de inteligencia e hizo amigos, muchos amigos, entre políticos, empresarios, policías, fiscales y abogados.
Cuando él dejó de trabajar para el Estado, 'Dadá' aprovechó sus antiguas relaciones para concretar negocios privados y él se convirtió en el espía más temido (y buscado) por los poderosos de turno.
De acuerdo a la Policía Federal, 'Dadá' montó el esquema más grande de espionaje en la historia reciente de Brasil.
Trabajando en las sombras, él sirvió, y ayudó a derrocar, a políticos influyentes, entre ellos el ex ministro-jefe de la Casa Civil brasileña, José Dirceu, por ejemplo (N. de la R.: aunque, en verdad, fue la corrupción del cofundador del Partido dos Trabalhadores lo que acabó con Dirceu. Nada podría haber grabado 'Dadá' si Dirceu hubiese sido honesto).
Sucede que 'Dadá' participó activamente en la grabación que expuso ante la opinión pública un esquema de corrupción para generar dinero para la política a través del sistema postal público brasileño, escándalo conocido como 'O Mensalão'. A su vez, 'Dadá' influyó en la adjudicación de contratos públicos en diversos sectores.
Para mantener en funcionamiento un esquema capaz de grabar conversaciones telefónicas, electrónicas o personales, con acceso a datos confidenciales de la Receita Federal (la Afip brasileña) y de los más variados organismos de inteligencia del gobierno federal y de los gobiernos provinciales, 'Dadá' tenía a su disposición un equipo de empleados infiltrados en múltiples organismos.
Ellos son funcionarios públicos que filtran al espía información confidencial acerca de personas y empresas, y que también reciben colaboración ilegal de 'Dada' para investigaciones en curso, en un curioso trueque en el que, a veces, 'Dadá' era el clearing de las operaciones.
Uno de los principales operadores del espía, de acuerdo con la Policía Federal, es el jefe de inteligencia del Ministerio Público del Distrito Federal, Wilton Queiroz.
Las grabaciones difundidas muestran que Queiroz le concedía al espía datos confidenciales sobre investigaciones y procesos en curso en el Ministerio Público. Con esa información, 'Dadá' podía prevenir a sus clientes sobre futuras acciones de la Justicia.
A cambio, el espía realizaba escuchas ilegales solicitadas por el fiscal.
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Si las conversaciones interceptadas interesaban a la Fiscalía, posteriormente se obtenía autorización judicial para la realización de grabaciones oficiales. Si no interesaba al fiscal, 'Dadá' intentaba cedérselas a otros clientes.
La Policía Federal ya sabe que, además de Queiroz, hay otro fiscal de Brasilia, que trabajaba en colaboración con el espía: Libanio Alves Rodrigues, también mencionado en las grabaciones difundidas.
Imitando el esquema montado con los fiscales, de acuerdo a lo corroborado por las investigaciones de la Operación Monte Carlo, el espía contaba con socios en Asuntos Internos de la policía de Goiás, en los servicios reservados de la Policía Civil y Militar de Goiás, en las fuerzas del Distrito Federal, en Mato Grosso, en Río de Janeiro y en Espírito Santo.
A nivel nacional, funcionarios de la comunidad de inteligencia del Ejército, la Fuerza Aérea y Armada ayudaban a 'Dadá' en la preparación de los expedientes; y agentes de la Abin (Agência Brasileira de Inteligência) contribuyeron para brindar al espía datos bancarios y fiscales de personas físicas y jurídicas.
En la red de 'Dadá' también figuran comisarios de la propia Policía Federal, ya investigados por Asuntos Internos.
La historia
Maranhanse, de la localidad Bacabal, 'Dadá' llegó a Brasilia con los fundadores de la capital federal brasileña, a principios de 1960.
Sin estudios, él buscó en la Fuerza Aérea un medio de supervivencia.
Él sirvió 6 años como grumete (aprendiz) y trabajó en la 2da. Sección, el sector de informaciones de la FAB.
"'Dadá' no sabía cocinar. No tenía futuro como grumete", bromea un compañero que así ejemplificó la ignorancia que tenía el hoy espía profesional.
En plena dictadura, él logró pasar de la 2da. Sección al Centro de de Información de Seguridad Aeronáutica (CISA), agencia integrante del SNI, aparato represivo creado por los militares.
Sin formación para el trabajo interno, o sea el análisis, 'Dadá' se convirtió en un agente de campo.
Él hizo carrera en las operaciones de Cefarh (Centro de Formação e Aperfeiçoamento de Recursos Humanos), la ex Esni (Escuela Nacional de Información), y comenzó a trabajar en la recolección de datos en la sección de Búsqueda, de la División de Operaciones. Su misión inicial era reunir información sobre personas que los militares llamaban "subversivos". Así es como inició la construcción de relaciones con la policía federal y la policía militar de varios estados.
Mantenida en secreto hasta ahora, una de las primeras misiones del espía al servicio del Estado fue monitorear al abogado y ex diputado federal Luiz Eduardo Greenhalgh, responsable inicial del sector Internacional del Partido dos Trabalhadores.
En 1980, el petista fundó en Sao Paulo el Comité Brasileño de Solidaridad con los Pueblos de América Latina (CBS), un grupo de derechos humanos que hacía denuncias de tortura durante la dictadura y crítica abierta de la doctrina de Seguridad Nacional que se aplicaba en Brasil.
'Dadá' integró el equipo que seguía los pasos del abogado, grababa sus encuentros con los miembros del partido, hasta ese momento clandestinos, y grupos de izquierda de otros países, como Cuba y Nicaragua.
Después, 'Dadá' fue ascendido para espiar los llamados 'movimientos sociales'. Él fue el responsable de las primeras infiltraciones en el Movimiento dos Sem-Terra (MST), por ejemplo.
Con la democratización de Brasil, el sargento continuó trabajando detrás de escena, al servicio del Estado y no de clientes particulares. Colaboró con la Policía Federal en la lucha contra el tráfico de drogas en Roraima y Rio de Janeiro, específicamente en la operación contra el traficante carioca Ernaldo Pinto de Medeiros, alias 'Uê'.
'Dada' ayudó a descubrir un esquema de desvío de armas que involucraba a oficiales de la propia FAB.
De regreso en Brasilia, y con la comunidad de informaciones en declive, 'Dadá' se sumergió en el submundo del espionaje clandestino.
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A diferencia de gran parte de los antiguos espías del régimen militar que se volvieron detectives privados y comenzaron a espiar las vidas de otras personas en busca de casos de adulterio, 'Dadá' puso su conocimiento y contactos al servicio de empresarios y políticos.
En Goiás, en la primera administración del tucano (Partido de la Social Democracia Brasilera), Marconi Perillo (1999-2002), el corredor de apuestas ilegales 'Carlinhos Cachoeira' puso en marcha los juegos electrónicos (tragamonedas) y pasó a administrar la Lotería provincial.
Para mantener firme la actividad de los juegos de azar, 'Carlinhos' necesitaba el apoyo de la policía y terminó acercándose a amigos policías de 'Dadá'. La relación fue automática. 'Cachoeira' contrató al espía y se acercó al Policía Militar Jairo Martins, alias 'Indio', que se convirtió en un colaborador habitual -tal como se comprobó en el caso de la grabación al director de la oficina de correos Maurício Marinho, episodio que condujo al escándalo del 'Mensalão'.
Los esquemas montados por 'Dadá' comenzaron a despertar la atención de la Policía Federal durante la Operación Satiagraha (investigación del lavado de dinero, malversación de fondos públicos y corrupción, desde 2004 hasta 2008. Se detuvo al banquero Daniel Dantas pero él fue puesto en libertad en 2 ocasiones en 1 semana, por orden del presidente del máximo tribunal de justicia, Gilmar Mendes. También quedó vinculada a la investigación la agencia de espionaje empresario Kroll).
Cuando el jefe de la policía y ahora diputado Protógenes Queiroz (Partido Comunista do Brasil-S. Paulo) comenzó a investigar al banquero Daniel Dantas, pidió ayuda a 'Dada' para reclutar 'freelancers', entre ellos el ex agente del SIN, Francisco Ambrosio, e incluso servidores de la Abin.
El problema fue que la contratación y concentración de datos sensibles de los agentes 'freelancers' terminó resultando un tiro por la culata. La Satyagraha, interrumpida en 2008 con una amplia cobertura de los medios de comunicación, se convirtió en un escándalo. Las pruebas fueron anuladas, 4 servidores con mucha información nunca pudieron descifrarse, y a 'Dadá' y a Protógenes se le acortaron sus carreras.
Muchos dicen que fue una brillante operación de contrainteligencia de Kroll, que logró bloquear todo el proceso judicial-policial, aunque con un costo elevado para todos los involucrados.
El comisario fue elegido diputado. Pero 'Dada' quedó quemado como agente de la Fuerza Aérea y se vio obligado a retirarse con un magro ingreso de R$ 4.000 (US$ 2.160) por mes. Entonces, él se sumergió en la clandestinidad y comenzó a operar como un empleado de 'Carlinhos Cachoeira'. Desde allí, la vida de espía cambió.
Casado con la enfermera Maria de Lourdes de Chagas, y padre de 2 hijos, él mantuvo durante años una vida simple, instalado en un piso funcional de Asa Norte, barrio de clase media de Brasilia.
Con hábitos espartanos y sin hobbies conocidos, 'Dada' conducía una Variant II, 1972, de color azul, que bautizó "Mafalda", y a veces quedaba abandonada sin combustible, en Brasilia.
Cuando se volvió un lastre, "Mafalda" fue reemplazada por un Corsa 2003, sin aire acondicionado.
En los últimos 3 años, sin embargo, 'Dada' comenzó a circular en mejores vehículos. Por ejemplo, un Passat alemán. También un Grand Vitara Suzuki y una motocicleta.
En enero de 2010, de acuerdo con la Policía Federal, él se compró en efectivo un departamento valuado en R$800.000 (US$ 432.175), pero cuyo valor fue registrado en sólo R$ 340.000 (US$ 183.674).
Así, el aumento patrimonial no fue declarado ante las autoridades tributarias.
Los cambios afectaron la vida del espía. Además de ostentar ropa deportiva de diseño, el sargento adoptó un tono esnob. "'Dada' hoy está irreconocible. Parece haber asimilado los gestos y las prácticas de su jefe, 'Carlinhos Cachoeira'", explicó un agente federal amigo suyo.
En el año 2010, 'Dadá' regresó a los titulares en el caso de un grupo de espionaje contratado por el PT para inventar un expediente contra el candidato presidencial opositor José Serra.
Por lo que se desprende del análisis de los diálogos y los informes inéditos de la Operación Monte Carlo, 'Dadá' no sólo cambió su estilo de vida.
El ex espía de la FAB también asumió el rol de 'operador' de 'Carlinhos Cachoeira' y de la empresa constructora Delta.
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En el gobierno de Goiás, él estuvo expectante para diversas designaciones en el 2do. escalón de la burocracia. Más recientemente, ensayó pasos como empresario y sindicalista.
De acuerdo con la Policía Federal, 'Dadá' es un socio secreto de la Agencia Plá, junto a Marcelo Lopes, alias 'Marcelão', ex asesor de la Oficina Militar del Distrito Federal; y Claudio Monteiro, ex jefe de gabinete del gobernador Agnelo Queiroz.
Además de expandir el negocio de Plá a Mato Grosso y Río de Janeiro, 'Dadá', 'Marcelão' y Monteiro tendrían un proyecto político independiente de 'Cachoeira', pero que también beneficiaría los contratos de Delta, en el área de saneamiento urbano.
Por eso, 'Dadá' fundó, en abril de 2011, la Asociación Comunitaria de los Trabajadores de Limpieza Urbana del Distrito Federal y Alrededores. La idea era evitar presiones sindicales contra Delta y también movilizar a trabajadores para elegir a Monteiro diputado federal Partido dos Trabalhadores-Distrito Federal.
Informes confidenciales de la Policía Federal a los que accedió la investigación de Istoé demostraron que, en el allanamiento realizado en el departamento de 'Dadá', se encontraron documentos "pertinentes a la posible práctica de espionaje."
Se incautaron medios de comunicación electrónicos, investigaciones de bancos de bases de datos de la Seguridad Pública (Infoseg) e informes de escuchas telefónicas del Centro de Lucha contra las Organizaciones Delictivas (NCOC) del Ministerio Público, en conjunto con la Policía Federal.
Los accesos ilegales a Infoseg tuvieron como blanco al diputado federal Fernando Francischini (PSDB-Paraná), cuyos correos electrónicos también fueron interceptados.
El primer acceso se realizó el 25 de octubre de 2011, por el agente de la Policía Federal, Paulo Áureo Murta, alias 'Murtinha', un amigo de 'Dadá'.
Otros 2 accesos al correo de Francischini fueron realizados por los sargentos de la Policía Militar, Leonel Martins e Itaelson Rodrigues, designados en la Casa Militar del Distrito Federal por influencia de 'Dadá' y al mando del coronel Rogério Leão.
En ese momento, el diputado Francischini venía cuestionando posibles desvíos de fondos públicos ocurridos en el Ministerio de Deportes y en la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria.
El agente de la Policía Federal, Joaquim Gomes Neto Thome, quien vive en Río de Janeiro, también accedió a las llamadas telefónicas y correos electrónicos de Francischini.
En el testimonio confidencial ante la Policía Federal, Thomé admitió que fue contratado por 'Dadá' para hacer el 'trabajo sucio' por R$ 3.000 mensuales (US$ 1.620).
Estos y otros datos llevaron a la Policía Federal a abrir una investigación paralela a la Operación Monte Carlo para determinar todos los tentáculos del espía.
En el Congreso, los presidentes de la Cámara y del Senado, Marco Maia (PT-Rio Grande do Sul), y José Sarney (PMDB-Amapá), se encuentran instalando una Comisión Parlamentaria Mixta de Investigación.
Para diputados y senadores que van a trabajar en la investigación, el primer desafío será hacer que 'Dadá' rompa el silencio.