Millonarios en guerra: quiebra Bioceres y cae un emblema del agro argentino
La Justicia decretó la quiebra en medio de una feroz pelea societaria y deudas millonarias. Impacto en el agro y el mercado.
03 de marzo de 2026 - 19:01
La biotecnológica argentina Bioceres S.A. —una de las firmas insignia del agro tecnológico local— fue declarada en estado de quiebra por la Justicia de Santa Fe, tras un complejo proceso de convocatoria de acreedores y una fuerte disputa interna entre accionistas que terminó por erosionar su situación financiera.
El juez civil y comercial de Rosario, Fernando Mecoli, ordenó que la empresa pierda el control de sus bienes, los cuales pasarán a ser administrados judicialmente en el marco del proceso concursal. La medida surge luego de que Bioceres no pudiera hacer frente al volumen de deuda acumulada y presentara formalmente su insolvencia ante los tribunales a principios de este año, según publicó Infobae.
De unicornio del agro a quiebra judicial
Fundada en 2001 por un grupo de productores rosarinos con foco en biotecnología agrícola, Bioceres llegó a cotizar en mercados internacionales y a consolidarse como una de las principales innovadoras del agro argentino.
Sin embargo, la compañía entró en un ciclo de deterioro financiero que se profundizó en 2025, cuando no cumplió con el pago de pagarés bursátiles por más de US$ 5 millones, lo que marcó el comienzo de una escalada de problemas económicos.
Esa crisis se vio reflejada en el desplome bursátil de Bioceres Crop Solutions (BIOX), la filial que cotiza en el Nasdaq bajo el símbolo BIOX. Sus acciones pasaron de cotizar alrededor de US$ 6,55 a principios de 2025 a cerca de US$ 0,84 a comienzos de este año, una caída cercana al 90%, lo que la convirtió virtualmente en una “penny stock” y elevó el riesgo de una posible salida del mercado tecnológico estadounidense.
La situación técnica se complicó con una reestructuración societaria implementada en 2025, cuando Bioceres S.A. pasó a quedar bajo la órbita de Moolec —controlada por el empresario uruguayo Juan Sartori— y se transformó en una sociedad residual sin participación operativa significativa en BIOX.
Desde entonces, ambas estructuras dejaron de operar en conjunto, aunque el entramado financiero previo siguió condicionando la viabilidad de la firma original.
Una pelea de poder que terminó en tribunales
La declaración de quiebra no solo responde a problemas financieros, sino también a una intensa guerra accionaria interna que protagonizan bloques enfrentados dentro del grupo. Por un lado está la actual conducción vinculada al principal accionista, el empresario uruguayo Juan Sartori; por el otro, el sector fundador y exdirectivos liderados por el histórico CEO Federico Trucco.
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Juan Sartori y Federico Trucco.
Mientras los aliados de Sartori justifican la medida judicial como un paso necesario para encauzar legalmente la situación crítica, sus detractores denuncian maniobras para presionar y desvalorizar a Bioceres S.A. y consolidar el control sobre activos estratégicos.
Las acusaciones cruzadas hablan de decisiones tomadas para deslindar a la filial que cotiza en Estados Unidos, dejando a la empresa local con una carga de pasivos que superan ampliamente a sus activos.
Impacto económico y repercusiones
Desde la perspectiva económica, la quiebra de Bioceres S.A. representa un golpe simbólico para uno de los pocos “unicornios” tecnológicos que surgieron en el país y que integró desarrollos de biotecnología agrícola de alto valor agregado.
El proceso concursal abrirá ahora una etapa de administración judicial de activos, auditoría de movimientos financieros y posible liquidación de bienes para satisfacer a los acreedores, que incluyen tanto tenedores de deuda como proveedores.
La quiebra judicial de Bioceres es tanto un reflejo de un deterioro financiero acumulado como de una dinámica de poder interno que terminó por fracturar a una de las empresas más prometedoras del ecosistema argentino de biotecnología.