Microsoft vuela con la IA y Tesla enfrenta su primera pérdida anual: dos gigantes, dos realidades
Microsoft disparó sus ganancias gracias a la inteligencia artificial, mientras Tesla sufrió su primera caída anual de ingresos y perdió terreno global.
28 de enero de 2026 - 19:31
Microsoft y Tesla presentaron resultados trimestrales que reflejan dos caras muy distintas del negocio tecnológico global. Mientras el gigante del software mostró un fuerte crecimiento impulsado por la inteligencia artificial, el fabricante de autos eléctricos registró su primera caída anual de ingresos en más de una década, en medio de tensiones políticas y una desaceleración de ventas.
Microsoft informó que su ganancia neta ajustada creció 23% interanual, hasta US$30.900 millones en el trimestre cerrado en diciembre, superando con holgura las expectativas del mercado. Los ingresos también avanzaron con fuerza, al aumentar 17% hasta US$81.300 millones, por encima de lo estimado por los analistas. El motor central del desempeño fue la fuerte demanda de servicios de inteligencia artificial integrados a su negocio de nube.
“Estamos apenas en las fases iniciales de la difusión de la IA y Microsoft ya ha construido un negocio de IA que es más grande que algunas de nuestras franquicias más grandes”, afirmó el director ejecutivo, Satya Nadella, en el comunicado oficial, destacando la rápida adopción de estas tecnologías por parte de clientes corporativos.
La división Microsoft Cloud, que incluye la plataforma Azure, registró ingresos por US$51.500 millones, un crecimiento del 26% interanual, consolidándose como el pilar del negocio. Sin embargo, este avance vino acompañado de un fuerte incremento del gasto: el capex aumentó 66%, hasta US$37.500 millones en el trimestre.
Cerca de dos tercios de esa inversión se destinó a activos de corta duración, como chips GPU y CPU, necesarios para sostener la infraestructura de centros de datos.
Querer liderar le cuesta caro a Microsoft
Microsoft se encuentra inmersa en una costosa carrera contra Google y Amazon para liderar el desarrollo de IA avanzada. La compañía ya había anticipado un gasto de capital cercano a US$140.000 millones para su actual año fiscal. Pese a los sólidos resultados, las acciones cayeron 5,6% en el after market, reflejando la preocupación de los inversores por el ritmo de inversión.
Un día gris para Tesla
En contraste, Tesla atraviesa un momento más complejo. La empresa reportó una caída del 3% en sus ingresos trimestrales, hasta US$24.900 millones, y confirmó que sus ingresos anuales de 2025 retrocedieron por primera vez, también un 3%, hasta US$94.800 millones. El beneficio neto ajustado cayó 16%, mientras que el resultado neto se desplomó 61% interanual.
Tesla se vio afectada por la eliminación de incentivos a vehículos eléctricos en Estados Unidos, impulsada por el gobierno de Donald Trump, y por una reacción negativa de consumidores en ese país y Europa frente al activismo político de Elon Musk.
Las entregas globales cayeron 16%, y en Europa las matriculaciones descendieron 21%, presionadas además por la competencia de fabricantes chinos como BYD, que superó a Tesla como líder mundial del sector.
image
Ingreso neto y EBITDA de Tesla en miles de millones de dólares. Fuente: Tesla.
Ante la caída de ventas, Musk apuesta el futuro de la compañía a los cibertaxis autónomos y los robots humanoides, aunque Tesla aún no ha producido el robot Optimus y está rezagada frente a competidores como Waymo. Aun así, Musk logró consolidar su control de la empresa tras obtener el respaldo de los accionistas a nuevos paquetes de compensación multimillonarios.
Mientras Microsoft capitaliza el auge de la inteligencia artificial aun enfrentando una posible sobreinversión, Tesla enfrenta el desafío de redefinir su estrategia en un mercado cada vez más competitivo y politizado.