La compañía también ha señalado que prorroga hasta el 21/06 el pago de 31 millones del cupón trimestral correspondiente a 760 millones en bonos y que debería desembolsar este fin de semana.
Eso después de que el fondo Anchorage se haya hecho con una participación superior al 5% en la compañía.
Además, Codere tiene que desembolsar 30 millones para el pago semianual de sus títulos de deuda.
Esto se produce en un momento de “liquidez estrecha” tal y como reconoció la empresa hace unas semanas en respuesta al cuestionario enviado por la CNMV.
Desde hace unas semanas, Codere trabaja en redefinir su estrategia, tanto corporativa como financiera, con la vista puesta en 2015, año en el que vencen los bonos y el crédito que pidió la familia Martínez Sampedro para comprar acciones de la compañía.
De momento, los esfuerzos de la compañía para hacer frente a su deuda no han ido más allá del acuerdo alcanzado con el Banco Macro para ampliar cinco meses el vencimiento de un préstamo de 70 millones de pesos de la Argentina (10 millones de euros) y el pago de otros dos créditos por importe de 20 millones de euros.
La empresa de juegos de azar y apuestas consiguió que 2 fondos de capital riesgo le presten el dinero para escapar del default.
La noticia del interés de los hedge funds en Codere se conoció 1 semana después de que el grupo anunciara que reformulaba sus cuentas a petición del regulador después de haber detectado dos errores en la contabilidad.
Estos cambios supusieron un incremento de las pérdidas de la compañía controlada por la familia Sampedro en 30 millones, desde los 104,7 millones de euros comunicados el pasado mes de febrero, a los 134 millones.
Con una deuda de 1.200 millones de euros a cierre de 2012, y después de que Moody’s le rebajara la calificación a 2 escalones por encima del impago, Codere decidió recurrir a los servicios de Perella Weinberg para sanear su balance.