Santa Fe terminó el año con equilibrio financiero, encadenó cuatro años consecutivos con deuda neta negativa.
19 de marzo de 2026 - 17:22
Santa Fe cerró 2025 con una foto fiscal que pocas provincias pueden mostrar en la Argentina actual y es que, según un informe de Facimex Valores, la provincia terminó el año con equilibrio financiero, encadenó cuatro años consecutivos con deuda neta negativa y exhibió en el último trimestre del año los mejores superávits para un cuarto trimestre desde, al menos, 2011.
El desempeño del cierre de ejercicio fue especialmente relevante porque el cuarto trimestre suele ser el más exigente para las cuentas públicas. Allí es donde muchas administraciones terminan mostrando el desgaste de todo el año, con gasto acelerado, presión salarial y desequilibrios acumulados.
Santa Fe hizo exactamente lo contrario. Santa Fe hizo exactamente lo contrario.
En el 4T25 logró un margen operativo de 11,7%, muy por encima del 2% del mismo período de 2024. A la vez, pasó de un déficit primario de 5,5% de los ingresos en el cuarto trimestre del año anterior a un superávit de 5%, mientras que el resultado financiero revirtió un rojo de 6,1% para cerrar con un superávit de 3,7% de los ingresos.
Un cierre de año que sobresale
Lo más fuerte del caso santafesino es que la mejora no sólo luce sólida contra 2024, sino también frente a su propio historial. Facimex remarca que, entre 2011 y 2024, los cuartos trimestres habían mostrado en promedio un déficit operativo de 1,8%, un déficit primario de 9,6% y un déficit fiscal de 10,2%. Contra ese patrón, el 4T25 aparece como una ruptura contundente.
Detrás de esa reversión hubo dos motores.
Los ingresos operativos crecieron 14% interanual real y alcanzaron máximos históricos a precios constantes.
El gasto mostró una dinámica mucho más contenida. Los gastos operativos subieron sólo 3% real interanual y el gasto de capital cayó 23% real luego de cinco trimestres de fuertes avances. El resultado fue que el gasto primario se mantuvo prácticamente estable en términos reales, mientras los recursos aceleraron con fuerza.
Dentro de los ingresos hubo un componente extraordinario que ayudó a robustecer el trimestre. Los fondos de origen nacional vinculados al convenio derivado del fallo de la Corte Suprema por la detracción del 15% de la coparticipación entre 2006 y 2015 saltaron 286% interanual real.
Incluso si se excluye esa línea, el informe marca que los ingresos operativos igual crecieron 3% real, lo que sugiere que la mejora no se explica sólo por un factor excepcional. Incluso si se excluye esa línea, el informe marca que los ingresos operativos igual crecieron 3% real, lo que sugiere que la mejora no se explica sólo por un factor excepcional.
En el acumulado anual, la provincia cerró 2025 con un margen operativo de 8,5%, un superávit primario de 0,6% de los ingresos y apenas un déficit fiscal de 0,2%, prácticamente equilibrio. Para una administración subnacional argentina, con restricciones de financiamiento, alta volatilidad macroeconómica y un esquema previsional históricamente pesado, se trata de un resultado que sobresale.
La cuestión central es que Santa Fe no llega a ese equilibrio desde una situación de fragilidad financiera, sino desde una posición de liquidez excepcional. Tras la emisión internacional de US$800 millones en diciembre, el stock de deuda trepó a US$1.276 millones, equivalente a 15,4% de los ingresos operativos.
Aun así, la provincia mantuvo una liquidez estimada en US$1.818 millones si se considera la caja más la cartera de Boncer, lo que equivale a 1,4 veces su deuda y a 21,1% de sus ingresos.
De esa manera, la deuda neta de liquidez amplia cerró en -US$543 millones. De esa manera, la deuda neta de liquidez amplia cerró en -US$543 millones.
Ese punto cambia por completo la discusión sobre sostenibilidad, al punto de que Facimex subraya que la posición fiscal de 2025 se mantiene holgada respecto de su apalancamiento, precisamente porque la provincia opera con deuda neta negativa.
No se trata sólo de tener una deuda baja, sino de contar con una espalda financiera que permite absorber tensiones sin poner en riesgo la solvencia.
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La seguridad social
Uno de los aspectos más delicados de cualquier análisis provincial pasa por la caja previsional. En el caso santafesino, también hubo una mejora visible. El déficit de la seguridad social bajó a 3,6% de los ingresos, el menor nivel desde el LTM 2T17. La explicación está vinculada a la reforma previsional aprobada en el 3T24, que elevó el porcentaje de aportes y estableció un tope para las jubilaciones.
Ese recorte del desequilibrio previsional no es un dato menor porque históricamente funcionó como uno de los grandes factores de presión sobre las cuentas públicas. De hecho, el informe aclara que, si se excluyera la seguridad social, Santa Fe habría acumulado en 2025 un superávit primario de 5% de los ingresos.
Ese número expone con crudeza cuánto pesa todavía el sistema previsional, pero también cuánto mejoró el resto de la estructura fiscal provincial. Ese número expone con crudeza cuánto pesa todavía el sistema previsional, pero también cuánto mejoró el resto de la estructura fiscal provincial.
¿Una rareza en el mapa argentino?
En un país donde las cuentas públicas suelen deteriorarse en el cierre de cada ejercicio, Santa Fe logró mostrar la secuencia inversa. Mejoró ingresos, contuvo erogaciones, alivió la carga previsional, sostuvo caja abundante y terminó el año con equilibrio financiero pese a haber retomado el mercado internacional.
No hay demasiado margen para maquillar o exagerar la evidencia. Los números que expone Facimex muestran una provincia con superávits récord, apalancamiento acotado, liquidez superior a la deuda y un frente previsional menos asfixiante que en años anteriores.
En el tablero fiscal argentino, donde abundan los rojos y las fragilidades de caja, Santa Fe aparece hoy como una de las excepciones más contundentes. En el tablero fiscal argentino, donde abundan los rojos y las fragilidades de caja, Santa Fe aparece hoy como una de las excepciones más contundentes.