El FMI señaló que el riesgo a la baja sigue dominando y que los indicadores económicos publicados después de que rebajara su previsión de crecimiento mundial en medio punto porcentual hasta el 4,4% en enero apuntaban a un
débil impulso del crecimiento débil impulso del crecimiento
Las reiteradas restricciones a la movilidad en la zona del euro, Japón y Reino Unido han debilitado la actividad del sector servicios en los últimos meses, mientras que la propagación del coronavirus ha hecho mermado la confianza de los consumidores en Estados Unidos.
Según los responsables del FMI, las perturbaciones del suministro han restado probablemente entre 0,5 y 1 punto porcentual al crecimiento del Producto Interno Bruto mundial en 2021, y han elevado la inflación subyacente en 1 punto porcentual, dijo el FMI.
La posible aparición de nuevas y peligrosas variantes del Covid-19 podría arrastrar la actividad económica.
Los desajustes entre la oferta y la demanda también podrían tardar más en resolverse de lo previsto, lo que podría lastrar la producción y alimentar la inflación salarial, algo que a la larga podría provocar un endurecimiento de la política monetaria antes de lo previsto en las principales economías avanzadas, especialmente en Estados Unidos, de acuerdo con el FMI.
Esto podría frenar las perspectivas de crecimiento mundial, provocar un endurecimiento repentino de las condiciones financieras y provocar la salida de capitales de las economías de mercado emergentes Esto podría frenar las perspectivas de crecimiento mundial, provocar un endurecimiento repentino de las condiciones financieras y provocar la salida de capitales de las economías de mercado emergentes
dijo el FMI, señalando el riesgo añadido que suponen los niveles de deuda ya elevados.
La economía China podría sufrir una mayor desaceleración de su crecimiento si se produjeran nuevos problemas en su mercado inmobiliario, si el consumo privado no se recuperara y si un brote generalizado de Covid-19 causara nuevos trastornos, advirtió.
Los Bancos Centrales de las economías de mercados emergentes deberían estar preparados para afrontar un impacto adverso si la inflación sigue aumentando en las principales economías y si ellos suben las tasas de interés más de lo previsto, dijo el FMI