Vuelve a caer la tasa de inversión real
En el mes de septiembre de 2020 el índice IMIR-USAL (Índice Mensual de Inversión Real de la USAL, IMIR-USAL, base 2004=100) registró una caída interanual de 11,2% con una tasa desestacionalizada de 19,6%.
En el mes de septiembre de 2020 el índice IMIR-USAL (Índice Mensual de Inversión Real de la USAL, IMIR-USAL, base 2004=100) registró una caída interanual de 11,2% con una tasa desestacionalizada de 19,6%.
Los cambios en la secuencia de la serie desestacionalizada dan cuenta de la sensibilidad de las decisiones de inversión a las restricciones sobre la actividad impuestas durante la pandemia.
En el 3er. trimestre de 2020, el comportamiento del IMIR-USAL registra un descenso interanual de 21,8%, con una suba desestacionalizada de 24% con respecto al trimestre anterior.
Es cierto que la pandemia muchísimo impacto en el comportamiento de los agentes económicos y sus decisiones en general. Pero la desconfianza permanece en la economía por más que el tipo de cambio permanezca relativamente calmo.
Obsérvese que economistas como Orlando Ferreres insisten en que hay un escenario de rebote 2021 de la economía de hasta 6 puntos del PBI, recuperando la mitad de la pérdida prevista para 2020 de casi 12 puntos del PBI. Pero es raro que Ferreres, quien muchos años se desempeñó en Bunge y Born no considere en sus previsiones cuál será la inversión real esperada, un tema que sí era importante para Mario Hirsch, el empresario que marcó una época en BB.
Volviendo al tema que nos interesa, el ritmo con el cual el gobierno ha ido levantado las restricciones impuestas por la gestión de la pandemia se puede leer en la alternancia de valores positivos y negativos de las tasas
desestacionalizadas. Mientras que mayo y junio mostraron un dinamismo esperanzador, julio y agosto dan cuenta de una desaceleración y caída, respectivamente, de la recuperación de la inversión.
La referida contracción de la inversión real ocurre en una economía que no registra tasas interanuales de crecimiento positivo en los últimos 27 meses, con una caída sostenida de su tendencia de largo plazo.
Dice USal: "La capacidad de recuperación de la actividad económica dependerá principalmente de un escenario futuro promisorio, condicionado a la efectividad y posterior disponibilidad de la vacuna contra el COVID19. Magnificar el crecimiento de la inversión real necesario requiere evaluar el impacto de la cuarentena en una lectura de mediano y largo plazo."