El incremento en el precio de los hidrocarburos fue lo que más incidió en la suba de precios mayoristas a nivel general.
Sin embargo, aclararon que "la desaceleración respecto a enero (4%) del Nivel General no se trasladó al IPC Núcleo, que se mantiene en 4% y refleja la fuerte inercia del proceso inflacionario".
Además, Ecolatina advirtió que "la estacionalidad propia de marzo (educación, indumentaria, por ejemplo), así como ajustes en prepagas, combustibles y posible actualización de tarifas, le pondrían un piso elevado al tercer mes del año".
En ese contexto, afirmó que el atraso del tipo de cambio oficial se perfila como la principal arma del Gobierno para contener la suba de precios en la previa a la "temporada alta" de negociaciones paritarias.
“La aceleración de la inflación, más marcada aún en el sensible rubro alimentos y bebidas, ha generado una reacción dual del Gobierno", sostuvo Lorenzo Sigaut Gravina, director de la consultora.
“Por un lado, insistir en la estrategia fútil de controles de precios. Por el otro, comenzar a utilizar el tipo de cambio oficial como ancla para contener la suba de precios de los productos transables. Esta riesgosa estrategia moderaría la suba de precios en el corto plazo, ayudando a encauzar las próximas negociaciones paritarias”, expresó Sigaut Gravina.
No obstante, advirtió que la intención oficial de que las paritarias cierren cerca del 30% no será algo sencillo de lograr ya que el salario real cayó por tercer año consecutivo en 2020 y la suba de precios superaría 10% durante el primer trimestre del año.
Ecolatina consideró que en ese contexto, una de las principales armas que tiene el gobierno para contener la suba de precios en la previa a “la temporada alta de negociaciones paritarias” será atrasar el tipo de cambio oficial.