Sin dudas, haber bastardeado a los acreedores privados en cadena nacional, prácticamente, no haber arreglado con FMI justo a tiempo y no abrir internas en todas las provincias tuvo su costo, además de la pésima gestión del presidente y su improvisado Gabinete.
Según estimaciones del mercado, el oficialismo ya usó alrededor de US$600 millones para controlar el tipo de cambio. El punto es que el Banco Central no cuenta con muchas reservas y se cree que está quemando parte de los DEG del FMI que recibió semanas atrás por US$4.300.
Mientras se siembran dudas sobre el futuro de muchos ministros -entre ellos el de Economía, Martín Guzmán-, el Merval saltaba un 11% en la mañana de este lunes 13 de septiembre.