“Los próximos meses serán decisivos para mostrar si esta estabilización marca una ruptura duradera con el pasado u otro capítulo en su historia cíclica”, detalla IIFF.
Aunque los expertos recabaron información optimista sobre el futuro del país, plantearon que se necesitan reformas "tributaria, laboral y de infraestructura de manera urgente" que lo apalanquen, así como inversiones que activen la economía. Y advirtieron que "los colchones externos siguen siendo escasos", en referencia a las bajas reservas internacionales del BCRA.
IIF destacó la baja en la inflación, la política monetaria más restrictiva y la flexibilización cambiaria para los individuos.
El informe de JP Morgan
La luna de miel entre el mercado financiero internacional y el nuevo esquema cambiario argentino parece haberse enfriado. A poco más de dos meses del anuncio oficial de flotación del tipo de cambio, una de las principales entidades financieras globales, JP Morgan, decidió reducir exposición a los instrumentos en pesos y recomendó a sus clientes "dar un paso atrás" en su estrategia de inversión en Argentina.
El giro de postura del banco de inversión estadounidense encendió alarmas tanto en Buenos Aires como en Wall Street. Bajo el título “Tomando un respiro”, el informe emitido el viernes por su equipo de mercados emergentes refleja un cambio de tono respecto del optimismo mostrado en abril, cuando la salida parcial del cepo y la promesa de estabilidad cambiaria habían impulsado una ola de carry trade.
En ese momento, JP Morgan recomendaba aprovechar el diferencial de tasas que ofrecían las Letras de Capitalización (LECAP), apostando a que el dólar se mantendría dentro de la nueva banda de flotación, con techo en $1.400. La estrategia consistía en vender dólares para comprar bonos en pesos, aprovechando el bajo nivel de inflación y un tipo de cambio relativamente estable. Pero los últimos movimientos del mercado obligaron a recalcular.