Otro punto señalado por JP Morgan es la estacionalidad de los ingresos del agro, que ya habría alcanzado su pico. “Con el flujo de divisas reduciéndose y cierta debilidad del peso, preferimos salir temporalmente de las posiciones en LECAP y esperar mejores niveles de entrada”, señalaron desde la entidad.
Además, el informe remarca que la empresa prefiere "reducir los riesgos por el momento".
JP Morgan alerta sobre ruidos políticos y desequilibrio externo
A estas preocupaciones se suman los "ruidos electorales" y el creciente déficit de cuenta corriente. Si bien el ministro de Economía, Luis Caputo, calificó el desequilibrio del primer trimestre como “razonable”, el mercado reaccionó con cautela.
El riesgo país, que había bajado a niveles cercanos a 650 puntos básicos a comienzos de mayo, volvió a escalar a 714. La acumulación de deuda, pero no así de reservas para cubrirlas, hace que el riesgo de cumplir con los compromisos asumidos por Argentina aumente.
JP Morgan habla de confianza a mediano plazo, cautela en el corto
A pesar del retroceso táctico, JP Morgan mantiene una visión constructiva para el mediano plazo. El informe destaca la desinflación, el superávit fiscal primario acumulado del 0,8% del PBI hasta mayo, y la expectativa de que el levantamiento total del cepo antes de fin de año pueda impulsar el ingreso de capitales.
“El balance de riesgos todavía es favorable en el horizonte de 12 a 18 meses, pero las señales actuales sugieren un entorno menos propicio para el carry trade en el corto plazo”, concluye el banco.
La decisión de JP Morgan ocurre días después de que MSCI decidiera no incluir a Argentina en la zona de revisión para una futura recalificación de mercado. Esto supone un freno adicional para las aspiraciones del Gobierno de atraer inversiones institucionales de mayor escala.
¿Se enfría el optimismo de las inversiones en Argentina?
La postura cautelosa del mayor banco de inversión de EE.UU. representa un llamado de atención. Si bien no implica un retiro total ni una visión negativa de largo plazo, sí marca el fin de una etapa de entusiasmo inmediato tras la liberación cambiaria. En este contexto, el mercado estará atento a tres variables clave: la evolución de las reservas, la consistencia del programa fiscal y el termómetro político de cara a las elecciones.
Para JP Morgan y otros inversores institucionales, el atractivo del mercado argentino sigue estando presente, pero el entorno requiere señales más claras de estabilidad y consolidación. Con una política monetaria y cambiaria aún en transición, y sin un ancla firme que disipe del todo la incertidumbre, los grandes jugadores globales prefieren tomarse un respiro.