Un escocés ganó Wimbledon para el Reino Unido 77 años después
Andy Murray ahuyentó los fantasmas del pasado en el mítico All England Tennis Club convirtiéndose en el ídolo local que conquistara Wimbledon 77 años después de que ganara Fred Perry. El escocés, acogido como británico por un público que le siente suyo, se impuso en la final a Novak Djokovic por un marcador de 6-4, 7-5 y 6-4 que acabó con una Pista Central rindiéndose a los pies del que a partir de hoy será ídolo, protegido y venerado tenista con tratamiento de Sir.
07 de julio de 2013 - 15:33
La colina Henman se abarrotó horas antes de espectadores que llegaron a pagar 30.000 euros por una entrada para la final. La opción de que Murray cogiera el testigo de Perry como campeón de Wimbledon bien merecía estar presente. Ni una sola butaca vacía había en La Catedral cuando empezó el partido. Arrancó con un rally de 20 golpes que ganó el británico y un 0-40 que tuvo que salvar el serbio, que acabó cediendo su servicio antes de llegar al primer asueto en la silla. Motivos suficientes para que el respetable terminara de creer. Poco le duró la alegría a los ingleses porque Djokovic igualó la contienda con un contrabreak y calibró su raqueta desatinada hasta entonces. El duelo brilló por su intensidad, brega y calidad... pero tuvo en Andy al jugador más enchufado. El escocés logró un break en blanco en el séptimo juego y administró la renta hasta hacerse con el primer set.
