Por su parte, Tony Ragan, director general de ISG, agregó: “La Fórmula 1 posee una gran base de aficionados a nivel mundial y no tiene rival en las audiencias televisivas. Por este motivo, el potencial para las apuestas antes y durante las carreras es enorme”.
En el primer trimestre de 2019, Libery Media, la gestora de la competición, obtuvo unos ingresos de 246 millones de dólares (221,4 milones de euros), que supuso doblar los registros del mismo periodo del año anterior. La fuerte mejora del negocio permitió reducir a la mitad las pérdidas operativas entre enero y marzo, que se situaron en 58 millones de dólares (52 millones de euros).