Este cierre de temporada resultó el detonante en su determinación. Una de las virtudes de Heinze siempre fue potenciar a sus jugadores. En base a la motivación y el convencimiento, logró sacarles el máximo provecho a sus dirigidos en su ciclo. Toda esta mejora se tradujo en ventas e ingresos para el club. Por lo tanto, el plantel se desarmó.
Al margen de esto, el entrenador se las arregló para reemplazar a futbolistas clave en su sistema y logró depositar a Vélez en zona de Copa Libertadores, además de seguir en carrera en la Sudamericana de este año.
Más allá de esta reinvención, la relación entre el DT y la dirigencia se desgastó hasta quebrarse. Uno de los motivos fue la no llegada de un 9, posición por la que el Fortín sufrió mucho en estos últimos partidos. El Gringo contó algunos detalles en la conferencia: “No quiero empezar a decir las cosas, todos la sabemos. Ustedes la saben también. El agradecimiento es que le di todo lo que podía darle, con errores, a veces con estas formas que uno tiene, pero siempre pensé en lo mejor para Vélez”.
Pese a la sorpresa de la decisión, el DT aseguró que ya venía analizando esta posibilidad: “No se toman decisiones de un día al otro, se va elaborando, se va sintiendo. Las formas... No se puede estar tan dispares con gente de los cargos muy importantes, por eso vos vas haciendo todo es análisis. No es de un día para el otro. La verdad ya la saben. Después cada uno va a declarar o decir para lo que le conviene de toda esta decisión mía, por beneficios propios o de algo, pero el libro está escrito de estos dos años. Puede gustar un poco menos, pero ya está. Lo que se hizo y lo que uno vino a darle a al institución... Por eso ya no vale la pena. Las cosas que tenía que decir a la persona que se las tenía que decir, se las dije en la cara”, aseguró contando algunos pormenores.
Algunos especulan con que la última venta importante del club (Gastón Giménez al Chicago Fire de la MLS) fue la gota que rebalsó el vaso para Heinze, que también había visto marcharse a Nicolás Domínguez, otra de las grandes promesas. Las incorporaciones para 2020 fueron Mauro Pittón, Ricardo Centurión y Ricardo Álvarez.
Por eso, el titular de la institución de Liniers, Sergio Rapisarda, explicó que las ventas de varios jugadores “fueron consensuadas con Heinze”.
La primera opción que surge para reemplazarlo en el banco, casi por decantación, es la de Mauricio Pellegrino, hombre identificado con la entidad de Liniers. El ex defensor está en charlas con San Lorenzo, que también busca un sustituto para Diego Monarriz. El otro nombre en consideración para la dirigencia del Fortín es el de Eduardo Domínguez.