D'Hooghe sostuvo que una opción para limitar los escupitajos sería la aplicación de una tarjeta amarilla.
“Es una práctica común en el fútbol y no es muy higiénica. Entonces, creo que deberíamos evitarlo al máximo, quizás se pueda con una tarjeta amarilla”, planteó.
El médico también se mostró escéptico sobre la decisión de algunas ligas europeas, como la Bundesliga alemana, que se prepara para reanudar la temporada a principios de mayo.
“Si pudieran comenzar la temporada 2020-21 a finales de agosto o principios de septiembre, estaría feliz. Así se podría evitar un segundo ataque del virus, lo que no es imposible”, advirtió.
A raíz de esta situación, la FIFA propuso que los equipos puedan hacer hasta cinco cambios por partido, en lugar de los tres habituales, como una medida temporal para ayudar a lidiar con una potencial congestión de partidos.
Esta sugerencia de la entidad mundial del fútbol sería solo hasta 2021 para aliviar la carga física de los jugadores que disputarían más partidos para completar la temporada suspendida por la pandemia.
La información fue confirmada por la agencia Dpa, que consultó a fuentes de FIFA tras un informe del diario inglés The Sun que se refería al cansancio y las lesiones que se provocarían en un calendario ajustado.
La regla, no obstante, se implementaría en tres situaciones del juego o en el entretiempo para evitar que se alargue el tiempo de partido.
La medida se aplicaría esta temporada y la siguiente, así como en todos los partidos internacionales hasta el 31 de diciembre del próximo año.
La FIFA declaró que “el fútbol solo debería reanudarse cuando las autoridades sanitarias y gobiernos digan que es absolutamente seguro y no interfiere con los servicios de salud que se entregan a la población”.
El nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad conocida como Covid-19, ha infectado a más de tres millones de personas en todo el mundo, mientras que la cifra de decesos en todo el mundo supera los 215.000 y la de los recuperados, los 897.000.
Estados Unidos, España, Italia, Alemania, Reino Unido, Francia y Turquía son, en este orden, los países más afectados por la pandemia en cuanto a número de contagios confirmados y son los únicos donde se ha superado la barrera de los 100.000 casos. Los siete países han adelantado a China, el epicentro original donde surgió la pandemia en diciembre de 2019.
Tan solo en Estados Unidos se han confirmado más de un millón casos de Covid-19, es el país más afectado y con mayor número de muertes contabilizadas, más de 57.000. España, con más de 210.000 casos, es el segundo país con más contagiados, seguido de Italia, con más de 201.000; tras ellos se sitúan Alemania y Reino Unido, con más de 158.000 casos cada uno; Francia, con más de 128.000; y Turquía, que ha sido el último en superar la barrera de los cien mil.
Los desplazamientos en todo el mundo han sido cancelados mientras los negocios y la economía mundial han quedado paralizados, a excepción de las actividades consideradas esenciales. La rápida propagación del virus ha confinado a millones de personas en todo el planeta y ha obligado a imponer el distanciamiento sociale. Mientras los países de Europa empiezan a pensar en el desconfinamiento, aunque a ritmos diferentes y sin un criterio común en la Unión Europea, el foco de la pandemia de coronavirus empieza a desplazarse al continente americano.