Ahora bien, luego de lo ocurrido en River, el mandatario entendió la demanda social y pidió parar absolutamente todo. Sin embargo, dirigentes de AFA continuaron en su visión -absolutamente infudada en términos sanitarios- de continuar con el negocio.
Entonces, se abrió una interna muy fuerte entre jugadores de primera división y dirigentes del fútbol argentino. Ahora, el presidente de AFA, Claudio 'Chiqui' Tapia, quien dirige Barracas Central y cuenta con el apoyo mayoritario del ascenso, intenta instalar que los jugadores de esta última categoría sufren un mayor impacto económico en comparación con los de primera.
"Lo que pasó fue que era una locura seguir rodando la pelota teniendo a un jugador de la reserva con coronavirus. Y encima después llamó a Leonardo Ponzio el arquero de Atlético Tucumán, Cristian Lucchetti, diciendo que era parte del grupo de riesgo... Eso terminó de convencer a Ponzio de no jugar", revelaron a Urgente24 desde la dirigencia de River.
Emiliano Mendez, jugador de Arsenal, tiene otra visión: “Los médicos y la Superliga nos dijeron que se podía jugar. Hay que escuchar y respetar a los expertos en vez de hablar. Hoy la situación es otra y está bien que el gobierno lo frene ahora. Los chicos de Primera tienen resto para mantener a su familia, pero los del ascenso la tienen más difícil y si no cobran, a quien le reclaman si nosotros decidimos parar? Por eso había que esperar al gobierno”, según sus dichos a Código de Barras por Radio Zónica.
En tanto, el periodista deportivo Pablo Carrozza disparó: "¿Qué saben de salud los jugadores? Que dejen a los que saben. Basta de los programas en los que vale lo mismo la palabra del ministro de Salud, que la de un tipo que patea una pelota y nunca pisó una facultad. Lucas Biglia nunca pisó una facultad, pero habla como experto del Coronavirus”.
Lo que ocurrió fue que Lucas Biglia, mediocampista del Milan, había dicho que se debía suspender todo: “Los jugadores no somos inmunes. Enseguida empiezan a surgir los problemas por los derechos de TV... ¿Qué pasa, morimos por un peso más?”, en referencia a lo que ocurre en Italia y la rápida respuesta que se debía dar en Argentina para combatir el virus.
Tinelli prefirió echarle la culpa a Ginés: