Por eso, el mismo vocero señaló que la dirigencia espera “abonar la semana próxima con la llegada de 1.600.000 dólares provenientes del Inter de Miami, de la MLS, por el pase de Figal”.
Esta semana, también, los empleados de planta permanente del club cobraron los salarios del mes de abril y a los que les resta cobrar dos meses son los empleados que facturan.
Otra buena para el “Diablo” es que el 90% de los asociados abonan la cuota por débito automático y están al día. Una porción minoritaria dejó de pagar la cuota mensual y otro porcentaje menor decidió borrarse como socio.
Aunque Independiente calmó la tormenta, no puede dejar de tener el paraguas a mano: este último jueves 07/05 se había conocido la intimación de River reclamando el pago de la cuota de marzo del pase del defensor Alexander Barboza por 750 mil dólares.
Semanas atrás, el delantero y capitán de Independiente, Silvio Romero, había confirmado el lunes 04/05 que doce futbolistas intimarían al club por deudas de salarios previos al inicio de la epidemia del virus Covid-19.
El futbolista cordobés había manifestado que el plantel había tomado la decisión de optar por la “vía legal” para reclamar las deudas y ese mismo lunes habían llegado al club doce cartas documento con la intimación de pago.
En declaraciones a radio La Red, el goleador del “Rojo” había admitido que “no es el momento indicado” para reclamar pero había remarcado que, en algunos casos, las deudas eran de diciembre.
“La situación es delicada y excepcional. Todo el grupo se bancó estos meses prácticamente sin cobrar”, había expresado el “Chino” Romero, quien había eligiado no polemizar con el secretario general, Héctor “Yoyo” Maldonado, pero había resaltado que la deuda es superior a los 120 millones de pesos.
El ex Instituto había aclarado que no pretendían la libertad de acción por falta de pago y que el reclamo era para cobrar lo adeudado.
Romero había contado que del reclamo no participaban los futbolistas más jóvenes y que dentro de un grupo de “18 o 19 jugadores” habían sido doce los que habían decidido a realizar la intimación legal a través de Futbolistas Argentinos Agremiados.
“Estoy en contacto casi diario con el ‘Puma’ (Jorge) Damiani y en los últimos días con 'Yoyo' Maldonado. No tuve diálogo en esta oportunidad con los Moyano”, había señalado Romero en referencia a Hugo y Pablo, los máximos dirigentes del club.
En medio de esta situación, se calcula que son alrededor de 2.000 futbolistas a los que se les termina el contrato el 30 de junio o, en su defecto, cuando termine la temporada, que justamente se acaba de dar por finalizada. Son 212 en Primera División (un 22%), pero la cifra se duplica en las otras categorías (se calculan en promedio 15 convenios por equipo, muchos a préstamo).
Hay que mencionar que hubo un intento de no llegar a la situación de acorralar a los jugadores: desde AFA se le planteó a Agremiados sólo realizar una quita del 30% de los sueldos desde 500.000 pesos para arriba (en la A, esa cifra se da en 200 contratos). La medida iba a regir desde el 1° de abril hasta que los planteles volvieran a entrenarse. Si el gremio aceptaba, lo “ahorrado” iba a ayudar a saldar el resto de los salarios y a la posibilidad de extender los contratos que se vencían, según una nota publicada por el diario deportivo Olé.
Incluso, la alerta llegó a los futbolistas: el último lunes 27/04, en otra reunión, los capitanes le plantearon a Sergio Marchi que no estaban enterados de su negativa al planteo dirigencial y temen una ola de desempleados, según reveló el diario Olé.
Por un lado, es cierto que los equipos no pueden desarmarse al 100%: en Primera, seguirán los promedios y los clubes comprometidos no podrán relajarse. Sin embargo, en el Ascenso, los promedios fueron suprimidos y es muy fácil hacer la plancha: si en 2021 una institución juega con juveniles y saca 0 (¡CERO!) puntos, igual mantiene la categoría y no contrae deudas. Ayuda a que los clubes no quiebren pero atenta contra el futbolista, según planteó el diario Olé.
Y lo que sigue ahora es un aprovechamiento del sistema: un club puede atrasarse dos meses en pagar el sueldo antes de que el jugador pueda intimar el pago, que es la recomendación que el gremio les va a hacer. Pasa que para activar una carta documento es necesario contar con la anuencia del jugador. Y hay que ver cuántos deciden ir por la doble indemnización y quedar libres con un mercado de pases cerrado y en un contexto de crisis mundial, o bien mantenerse en el molde y cobrar a los premios. Por consiguiente, los dirigentes saben que les pueden judicializar el reclamo e inhibirlos, pero que esa plata, cuando el futbolista la cobre, le va a llegar licuada por la inflación. A su vez, tampoco es lo misma una medida corporativa como la que tomó todo el plantel de Huracán, a que los clubes decidan con quiénes quedarse y a quiénes descartar, según ese medio.
Los jugadores le reclamaron a Marchi el hecho de que FAA se opuso de inmediato a la reducción de sueldos, pero además no le consultó a los capitanes, por lo que los dirigentes determinaron la finalización de la temporada sin que el tema de los contratos figure en la agenda.
Ante la reacción de los futbolistas y el descontento por la manera de manejarse de Agremiados, el gremio le dijo a los jugadores que intimen de manera masiva a los clubes que tienen deudas, para así provocar alguna decisión hacia futuro, como la anulación de los descensos en el 2021.
Como los dirigentes anularon los descensos, lo que estiman los jugadores es que los clubes utilizarán futbolistas de la cantera para afrontar la próxima temporada, por lo que muchos profesionales se quedarán sin trabajo.