A principios del 2020 ya se vislumbraba que el final estaba más cerca que nunca: La categoría arrancó como nunca antes, con sólo 12 equipos sobrevivientes, a los cuales se les informó, además, que a partir de entonces ninguno tenía derecho al ascenso a la Primera División, pues en el Máximo Circuito, donde sí hay mucho dinero, ya se apuntaba la atención a otro lado, donde hubiera aún más dinero.
“Los puntos anteriores engloban la situación actual de la división, ante esta realidad buscamos que los clubes cumplan con todos los compromisos contractuales con su plantilla, empleados y proveedores. No buscamos eliminar fuentes de trabajo, sino garantizar que se cubran las actuales de manera cabal y que podamos en un futuro generarlas”, sostuvo Bonilla. La implementación de este proyecto de estabilización contempla la siguiente estrategia:
- Eliminar el descenso y ascenso de los clubes en tanto se consolida el proyecto. Es un periodo de cinco temporadas.
- Dar por terminada la temporada 2019-2020 del Ascenso MX sin que se tenga campeón de la división.
- Crear un formato de división que tenga como uno de sus objetivos ser semillero de jugadores, por lo que se elimina la regla de menores en la Liga MX a partir de la temporada 20-21.
Además, Enrique Bonilla indicó los acuerdos a los que llegaron en la asamblea para combatir los problemas financieros del ascenso.
“La premisa fundamental en este proyecto es y será el mantener e incrementar las fuentes de trabajo de nuestra industria”. Por otra parte, para hacer frente a la crisis financiera que atraviesan los clubes del actual Ascenso MX, se tomaron los siguientes acuerdos:
- Se destinarán 60 millones de pesos repartidos en partes iguales a los 12 clubes. Además, se les hará entrega del fondo de contingencia neta, esto es descontando de las deudas en cuenta corriente, transferencia de jugadores y deudas de controversias que tengan vigentes, según mencionan ese país
- Con el fin de apoyar el crecimiento de los clubes que actualmente se encuentran en el Ascenso MX y que continúen participando en la nueva división, que logren consolidar su crecimiento y desarrollo, se destinarán 240 millones de pesos mexicanos anuales por temporada durante las siguientes cinco temporadas, es decir, 20 millones de pesos anuales por club.
No obstante, hay muchísimas voces en contra de esta decisión. Armando Martínez, presidente de Mineros de Zacatecas, considera que “la liga se ha debilitado” y apuntó directamente contra equipos como Tiburones Rojos de Veracruz o Lobos BUAP como responsables. Es que estos cuadros debían descender pero pagaron una multa y se mantuvieron en la Primera. “Parte de esto se generó por los mismos reglamentos que ponemos en Primera División”, reclamó el mandamás del elenco del centro-norte mexicano a Récord.
Alberto Castellanos, presidente de Leones Negros, publicó una carta abierta acusando directamente a la FMF de querer “quitar el Ascenso”. En su comunicado, menciona que “resulta lamentable la forma en que se toman las decisiones en nuestro fútbol”. Asimismo, mencionó que lo sucedido fue “una imposición”.
También se sumaron otras personalidades famosas a las voces que defienden el ascenso MX. Con el hashtag #YoSoyDeAscenso, miembros del fútbol se solidarizaron con sus colegas. Míchel, DT de Pumas, expresó que “piensen en sus familias y en sus aficionados”. Héctor Moreno, Efraín Velarde, Isaac Brizuela, Luis Romo, Charlyn Corran, Oribe Peralta, y Rodolfo Pizarro (todos jugadores de Primera), entre otros, también apoyaron la causa con el lema #SinAscensoNoHayDesarrollo.
Pero hay favorecidos en esta movida y también tienen su voz. Atlante, mediante un comunicado, manifestó su posición a favor de la desaparición de la liga argumentando que es “evidente la inviabilidad de continuar bajo su estructura actual”. Y aunque tienen razón, ya que económicamente resulta difícil de sostener y en los últimos años pasaron de 18 a 12 equipos, el camino no es el mismo que desean tomar el resto de los cuadros mexicanos. Mientras tanto José García, dueño de los Potros de Hierro, anunció el regreso del equipo azulgrana al Estadio Azteca. Hoy es local en el Olímpico Quintana Roo de Cancún. Sería su sexta mudanza, siendo el equipo con más traslados del fútbol de México.
Por consiguiente, dirigentes y propietarios del ascenso preparan una demanda en el TAS en contra de la Federación Mexicana de Fútbol. Irán hasta la última instancia posible para evitar que la desaparición sea una realidad. Y, con el fútbol parado, tienen el tiempo a su favor: pueden trabajar fuerte para mantener la liga viva antes de que se levante la cuarentena.