En un intento de poder volver a competir a nivel mundial, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, le otorgó este lunes último lunes 03/02 la ciudadanía del país al brasileño Paulo Roberto Castanhassi. El decreto presidencial se publicó en la web del Gobierno ruso el 3 de febrero.
Paulinho, como es conocido el brasileño, es un jugador de fútbol sala de 34 años que desde el 2015 forma parte del plantel del KPRF. En la temporada pasada, el futbolista sudamericano se convirtió, junto con su equipo, en medallista de plata del campeonato ruso, según un cable publicada por la agencia Sputnik.
El brasileño, sin embargo, llegó a Rusia años antes de que empezara a competir con el KPRF. Antes de actuar en el club capitalino, Paulinho jugó durante tres temporadas en el Mytishchi, equipo de la región de Moscú, según lo publicado por la agencia Sputnik.
La sigla KPRF que le da nombre al club en el que actúa Paulinho es la misma del Partido Comunista de la Federación de Rusia. Esto no es una mera coincidencia. El equipo fue fundado en 2003 por la organización marxista-leninista para participar en un torneo amateur entre partidos políticos del país. Seis años más tarde, el combinado pasó a competir en torneos profesionales y desde el 2011 juega en la primera división de fútbol sala de Rusia, reveló Sputnik.
La concesión de la ciudadanía a deportistas brasileños no es un caso único. Actualmente, la plantilla del equipo nacional de fútbol profesional de Rusia cuenta con dos brasileños naturalizados rusos: Mario Fernandes y Guilherme Marinato.
Ante este escenario, la sanción, que Rusia podría apelar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), impide a los rusos competir bajo su bandera durante cuatro años en Juegos Olímpicos y mundiales de fútbol, entre otros eventos deportivos, así como al país organizar competiciones internacionales en su territorio.
Los atletas rusos sólo podrán participar en eventos deportivos internacionales “si son capaces de demostrar que no están implicados” en el actual escándalo de manipulación de datos, e incluso en este caso no podrán representar a su país, señaló el dictamen.
Si se llegaran a confirmar las sanciones, para los Juegos Olímpicos, se verá un panorama similar al que tuvo Rusia en Rio 2016, en donde los atletas compitieron bajo la bandera olímpica, aunque en este caso se extenderá a todos los deportes del país y a todos los torneos internacionales.
De no apelar, o en el caso de que la apelación sea desestimada por el TAS, habrá que ver que sucederá con el equipo de fútbol, ya que no podrá usar la bandera ni entonar el himno. Hasta el momento, ni la FUR, la UEFA o la FIFA se hicieron eco de la determinación.
La sanción de la AMA no afecta a la celebración en 2020 de partidos de la Eurocopa en San Petersburgo ni a la final de la Liga de Campeones -ambas organizadas por la UEFA- que albergará también la antigua capital zarista en 2021.