De esta manera, los dos descensos se definirán con los once partidos de la Copa de la Superliga que se sumarán a los promedios de la última Superliga.
Así, la nueva primera división quedará fija en 24 equipos. Nada de 20 ni de 22, como se especuló en algún momento. Tampoco serán 23, la cifra que obligaba a tener un equipo sin jugar por fecha, y que había sido negociada en 2019. Los clubes con promedios más flacos saben que de aquí en adelante la cantidad de equipos en la Superliga se mantendrá. No habrá más purga. Y eso, para ellos, es una tranquilidad. Tanto, que no les importa cambiar un reglamento cuando se lleva disputado casi todo el torneo principal de la temporada. O que, incluso, la Asamblea que rubrique esos cambios se realice el 19 de mayo, según una nota publicada en el Diario La Nación.
Con la Superliga terminada, en este momento estaría descendiendo Gimnasia La Plata, mientras que Colón y Patronato deberían jugar un partido desempate dado que ambos tienen 1.093 de coeficiente.
Cabe recordar que la Superliga comenzó con el formato de cuatro descensos y luego se rebajó a uno.
Con este escenario, que elimina un descenso a los equipos de la Superliga y a la vez resta una posibilidad a los de la categoría inferior, se mantendrán de todas maneras en la Primera División los 24 equipos necesarios para que al menos dos de los partidos de cada fecha puedan transmitirse a través de la TV Pública, según publicó este mismo lunes el Diario Clarín.
Una de las prioridades de la conducción de la AFA para cumplir con los deseos que llegan desde la Casa Rosada, aunque todavía resta para eso la negociación con Fox Sports y Turner, las pantallas que transmiten el torneo, publicó Clarín.
La medida de llevar a dos el número de descensos del campeonato favorece además a los equipos chicos, claves en el poder de Claudio ‘Chiqui’ Tapia al frente de la AFA.
A comienzos de esta temporada habían perdido la pelea por eliminar los promedios, pero en cambio consiguieron llevar el número de cuatro descensos originales -con la idea de que la Superliga quedara con 22 conjuntos- a tres. Ahora, salvo que haya nuevas variantes -algo que, entendiendo el contexto del que se habla, es imposible descartar-, serán dos, reveló Clarín.
No es este el único cambio que asoma en el fútbol argentino. La Superliga, que comenzó en 2016 al abrigo de los deseos de la administración macrista en Balcarce 50, dará paso a la flamante Liga Profesional, que funcionará dentro de la AFA tanto institucional como físicamente: sus oficinas estarán dentro de la sede de la calle Viamonte.