“Es el momento de ser responsable y quedarse en casa”, añadía el capitán del seleccionado de la Argentina, mostrando compromiso con las medidas adoptadas por las autoridades y solidaridad con las personas afectadas directamente por la epidemia de coronavirus que en España ya causó más de 600 muertes y contagió a casi 14.000 personas.
El fútbol puede parecer una víctima colateral de la epidemia, pero al menos en Europa, demostró ser una de las correas de transmisión, de ahí que los riesgos de retomar la competición sean enormes.
Uno de los primeros contagios conocidos en España y en el fútbol español fue el del periodista deportivo Kike Mateu, quien dio positivo a finales de febrero tras viajar al norte de Italia para cubrir el partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones de Europa entre el Atalanta de Bérgamo y el Valencia.
Tras el contagio de Mateu, quien estuvo grave por una pulmonía, el Valencia tomó las primeras medidas de seguridad, como fue la cancelación de las conferencias de prensa y la suspensión de eventos en espacios cerrados, aunque días después, el 10 de marzo, el equipo valenciano recibía de local al Atalanta a puerta cerrada por decisión de la UEFA en base a las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Apenas dos días antes, bajo el asecho del Covid-19, el Barcelona venció por 1-0 al Real Sociedad en el Camp Nou ante casi 80.000 personas, mientras el domingo 8 de marzo, otras 51.000 vieron como el Betis le ganaba al Real Madrid, en Sevilla.
El martes 10 de marzo, la Liga anunció que las siguientes dos fechas se jugarían a puertas cerradas, pero los acontecimientos se precipitaron a tal punto que el jueves 12, se decidió directamente suspender la competición, en línea con igual medida adoptara por la UEFA para la Liga de Campeones y la Europa League.
Entre medio y pese a ciertas advertencias, el Atlético de Madrid que dirige el argentino Diego “Cholo” Simeone viajó a Inglaterra donde venció al Liverpool por 3-2 y clasificó a cuartos de final de la Champions.
Uno de los detonantes de la cancelación de la competición fue que el mismo jueves 12 de marzo el Real Madrid informó de un positivo en el equipo de básquetbol, y que a raíz de ello ponía en cuarentena también a su equipo de fútbol, al compartir las mismas instalaciones para entrenarse.
El viernes 13 de marzo pasado el gobierno español anunció que declaraba “estado de alarma” durante 15 días, lo que se obligaba a los 47 millones de ciudadanos del país a un confinamiento casi total.
A partir de ahí, se destaparon los primeros contagios. El 15 de marzo el defensor argentino del Valencia Ezequiel Garay fue el primer jugador de la Liga española en reconocer públicamente que había contraído el Covid-19.
Al día siguiente, el Valencia admitió que el 35 por ciento del plantel estaba contagiado, y el último miércoles el Espanyol de Barcelona reveló otros seis contagios, cuatro jugadores y dos miembros del equipo técnico.
El Alavés se sumó este último miércoles con tres de sus jugadores y siete integrantes del equipo técnico- además de cinco trabajadores del club, convirtiéndose en el tercer equipo de Primera División afectado.
Se desconoce aún cuantos futbolistas están infectados con el Covid-19 debido a que las autoridades sanitarias españolas no hacen tests a personas con síntomas muy leves.
La presión es enorme para los clubes y la Liga, sobre todo desde el punto de vista económico, lo que empezó a provocar fricciones entre las distintas autoridades, que sacaron a la luz antiguas enemistades, como la Rubiales, y el titular de la Liga, y Javier Tebas.
Presuntamente con el objetivo de tener un panorama claro sobre el cual maniobrar, Tebas pidió a los 42 clubes profesionales de Primera y Segunda División que hicieran el test del coronavirus a sus futbolistas.
Pero Rubiales se desmarcó completamente de la iniciativa y la criticó con dureza: “Hay pacientes cuya vida está en tela de juicio, que necesitan el test y está fuera de lugar que se utilicen para este fin. Me excluyo de esta medida. Es desconocer la realidad”.
“Los futbolistas ya están aislados igualmente. Es hasta ilegal, penado, poco solidario y una medida antipatriota”, añadió Rubiales.
Con este panorama las perspectivas de que el campeonato español retome el 3 de abril -había una fecha FIFA en el medio que también quedó cancelada- no parece una posibilidad, con lo que se especula con otras fechas más realistas como el 2 de mayo o el 14 de mayo, es decir, cuando se cumplirá dos meses de confinamiento.
Todo depende de las negociaciones con la UEFA, que también pretende concluir las competiciones y, sobre todo, de la evolución de la pandemia del Covid-19 que actualmente tiene a Europa, con Italia y España al frente, como epicentro de los contagios.
Las intenciones, asimismo, chocan con las informaciones que apuntan a la extensión del confinamiento en los países europeos más allá de lo inicialmente previsto, que eran 15 días.
El coronavirus originado en China tiene ahora su principal foco en Europa con más de 40.000 contagios. El virus se ha propagado a un centenar de países, entre ellos España, donde el número de infectados y fallecidos sube cada día. España está en estado de alarma, situación que supone el confinamiento de la población al menos durante 15 días.
La Comunidad Valenciana, que confirmó el 3 de marzo la primera muerte por el virus en España, ha registrado hasta el momento de 24 decesos. Desde entonces, se han contabilizado 498 en Madrid, 62 en Castilla-La Mancha, 82 en Cataluña, 53 en el País Vasco, 43 en Castilla y León, 23 en Andalucía, 15 en Aragón, nueve en Extremadura, cinco en La Rioja, cuatro en Navarra, cuatro en Galicia, tres en Canarias, dos en Baleares, una en Asturias y una en Cantabria.
La Comunidad de Madrid acumula el mayor número de casos confirmados con 6.776. Le siguen Cataluña (3.270), País Vasco (1.190), Castilla-La Mancha (1.044), Andalucía (1.008), la Comunidad Valenciana (921). Se han identificado 868 casos en Castilla y León, 482 en Navarra, 468 en La Rioja, 453 en Galicia, 292 en Asturias, 241 en Extremadura, 281 casos en Aragón, 220 casos en las Islas Canarias, 168 en Murcia -uno de ellos un bebé de cinco meses-, 169 en Baleares, 83 en Cantabria y 23 en Melilla. Ceuta confirmó su primer caso el domingo 15 de marzo y acumula cinco positivos.